La bóveda del cielo
Una medusa abriéndose en la tarde
Toda flama arde por mi fuego
Alfileres imaginarios se clavan en mis piernas desnudas
En el fondo del tarro de miel hay una tarántula endulzada
Escucho mis pasos que ya no sigo al salir a la calle durante la noche
Donde la vida no fuera un toro mecánico infinito
Prometo hundirme en la sucia ficción del amor
No es la impureza de las calles ni la mañana en que agonizas
El tiempo donde se acumulan los despojos
El cielo es una maleza donde sólo anida la luz
Bailemos eternamente sobre el azulejo
Estuve desistiendo mucho en el verano pasado
Taxidermia poética
Espejismos
Seguro bebías demasiado o usabas drogas lo que en Dylan es una virtud
Radiohead, “The Bends”

