La grasa no siempre amable de las flores abiertas
Somos lo único que esperan los sueños
Cómo explicar la poesía a un lebrato muerto
Las personas educadas son capaces de odiarse sin nada que lo demuestre
Dos sonetos para la burla y el reconocimiento
Lo primero que hicimos fue colgar nuestro helecho
Desde hace meses soy la única rama del árbol frente a mi casa
Pero lo cierto es que desde aquí se ven los lunares de Dios
la luz te lamía las pupilas de madera barnizada
Los ojos de tu madre te ven soñar entre juguetes
¿Cómo son las llamas de los crematorios?
No avergüenza ser primer testigo de la resurrección
Un tropel de mariposas obscenas golpéandome las entrañas
¿Qué depravación tienes en mente?
Identidad perdida-lo más cercano a lo perfecto
antipoéticas
Encontrar lo animal en lo humano, lo humano en esa animalidad

