En el siempre jamás, y en el todavía, los poemas
Suelta, rota, oscura, brillante, nueva, antigua, la poesía
Hacia el lado del viento, qué poemas, qué ideas..
Me escribo, soy ese fatigado recuerdo de otra imagen
Tigre o cordero, seres desesperados en la violencia de los poemas
Estar en el vacío tullido y sordo de las palabras
Eros y Tánatos, la fuga se desvanece por ahí
Esas liebres imaginadas, el norte y su bocanada verde
Alucinación, vuelo, sin saber qué hacer
Señuelos en los cruces del camino, nada aprehensible
Fuego sobre todas las arenas y extraviar en él los nombres de las cosas
Maquinarias, humo, la acción sostenida de esta escritura
Para no enmudecer en las calles. Mis piernas, mis ojos, como una señal
Cómo se conjugan una cámara, el viento y la desdicha
Un agobio rosado en el pozo en el que caerías. La inasible permanencia
A la suprema hora y en el horizonte vertical. ¿De qué se acuerdan?
Una línea sin rumbo. La música inaudible. Alteraciones de la luz

