La Selección Mexicana escribió una página histórica en la Copa del Mundo 2026 al derrotar 3-0 a Chequia y completar, por primera vez, una fase de grupos perfecta en un Mundial disputado en territorio nacional. El equipo de Javier Aguirre cerró con tres victorias, sin recibir goles y como líder absoluto de su sector, impulsado por el apoyo de más de 80 mil aficionados en el Estadio Ciudad de México.
El encuentro comenzó con un México decidido a controlar el balón, aunque Chequia generó las primeras ocasiones de peligro. Denis Višinský y Pavel Šulc pusieron a prueba a la defensa mexicana, mientras que el Tricolor respondió con intentos de Edson Álvarez, Israel Reyes y Roberto Alvarado. Sin embargo, el primer tiempo terminó sin goles y entre algunos abucheos de la afición por la falta de contundencia.
La historia cambió por completo en la segunda mitad. Al minuto 55, Luis Romo filtró un pase para Mateo Chávez, quien dejó atrás a un defensor y definió con un disparo cruzado para abrir el marcador. Apenas seis minutos después, un error del guardameta Matěj Kovář fue aprovechado por Julián Quiñones para empujar el balón y firmar el 2-0.
Con el partido resuelto, Javier Aguirre rindió homenaje a Guillermo Ochoa al minuto 78. El arquero ingresó entre una ovación para disputar su sexto Mundial, un hecho inédito para un portero mexicano. Ya en tiempo agregado, Álvaro Fidalgo cerró la goleada con un disparo al ángulo tras un rebote, decretando el 3-0 definitivo.
México avanzó a la siguiente ronda con nueve puntos, siete goles a favor y ninguno en contra, alimentando la ilusión de una afición que volvió a soñar con una actuación histórica en casa.

