Con un derechazo de Luis Romo y una atajada salvadora de Raúl “Tala” Rangel en los minutos finales, la Selección Mexicana venció 1-0 a Corea del Sur, amarró el liderato del Grupo A y puso un pie firme en la fase de eliminación directa del Mundial.
El Tricolor encontró los tres puntos en una noche donde no brilló con la pelota, pero sí mostró oficio para sacar adelante un partido trabado. Tras un primer tiempo con pocas emociones y algunos silbidos desde las tribunas del Estadio Guadalajara, el equipo de Javier Aguirre encontró la ventaja al minuto 50. Un error del arquero surcoreano Seunggyu dejó el balón servido para Luis Romo, quien no desaprovechó el regalo y mandó el esférico al fondo de las redes para desatar la fiesta de más de 45 mil aficionados.
Con la ventaja en el marcador, México optó por cerrar espacios y jugar el partido como una final de ida. Aguirre reforzó la defensa, apostó por el orden táctico y buscó administrar el resultado mientras Corea del Sur adelantaba líneas en busca del empate.
Los asiáticos apretaron en la recta final y pusieron a sufrir a más de uno. Ya en tiempo de compensación, un remate de cabeza de Guesung obligó a una espectacular doble intervención del “Tala” Rangel, quien se convirtió en héroe al evitar el empate cuando el gol parecía inevitable.
La victoria aseguró matemáticamente el liderato del sector para México, sin importar lo que ocurra en el duelo pendiente frente a Chequia. Además, coloca al Tricolor en una ruta favorable rumbo a los Dieciseisavos de Final y mantiene viva la ilusión de avanzar en casa.
Tras el silbatazo final, las redes sociales se llenaron de celebraciones. La presidenta Claudia Sheinbaum felicitó al equipo nacional y destacó que el triunfo llenó de orgullo al país. También hubo elogios para Romo por su anotación y para Rangel por sus intervenciones decisivas.
Sin desplegar su mejor futbol, México ganó el partido que tenía que ganar. Y en los Mundiales, muchas veces eso vale tanto como jugar bonito.

