La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, lanzó otro mensaje contra Morena al asegurar que entregar información de seguridad nacional a un gobierno extranjero constituye una “traición a la patria”. El señalamiento, dirigido a la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, colocó nuevamente el concepto de soberanía en el centro del debate político. Sin embargo, sus declaraciones también reavivaron los cuestionamientos sobre la política de seguridad que ella misma ha impulsado en Chihuahua.
La crítica no surge únicamente por el tono del discurso, sino por el contraste político. Desde hace años, la administración estatal ha apostado por una estrecha coordinación con autoridades estadounidenses en materia de seguridad. Esa cooperación ha sido defendida por el Gobierno del Estado como parte de su estrategia contra el crimen, pero también ha sido objeto de cuestionamientos por parte de actores políticos que consideran que debe existir una delimitación clara entre la colaboración internacional y las decisiones que corresponden exclusivamente a las instituciones mexicanas.
El mensaje de Campos también llega después de una administración marcada por constantes desencuentros con el Gobierno Federal. Las diferencias públicas en materia de seguridad, infraestructura, agua y coordinación institucional han terminado por construir una relación de confrontación permanente entre Chihuahua y la Federación, con costos políticos que se reflejan en la falta de acuerdos visibles sobre temas estratégicos para el estado.
A ello se suma que la Plataforma y Torre Centinela, presentada como la gran apuesta de seguridad del Gobierno estatal, en la que existe un proyecto para dotarles de oficinas a la CIA, DEA y el FBI. La oposición ha utilizado ese proyecto para cuestionar el modelo de seguridad impulsado por la administración estatal y la dependencia de esquemas de cooperación internacional.
En ese contexto, las declaraciones de la gobernadora adquieren una dimensión política mayor. Cuando se acusa de “traición a la patria” a otros actores por su relación con autoridades extranjeras, inevitablemente también se abre la discusión sobre el alcance, los límites y la transparencia de los mecanismos de cooperación que mantiene el propio Gobierno de Chihuahua.

