La violencia continúa siendo uno de los principales pendientes del Gobierno de Chihuahua. El estado volvió a colocarse entre las tres entidades con mayor número de asesinatos del país, un resultado que mantiene bajo presión a la administración encabezada por María Eugenia Campos y evidencia que la reducción aún no se traduce en un cambio significativo para la seguridad de los chihuahuenses.
De acuerdo con el informe presentado por la titular del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), Marcela Figueroa Franco, durante la conferencia matutina del Gobierno de México, Chihuahua acumuló 704 homicidios en junio, cifra únicamente superada por Guanajuato y Baja California.

Con esos datos, el estado permaneció por segundo mes consecutivo dentro del grupo de las entidades que concentran la mayor incidencia de violencia homicida en México, junto con Guanajuato, Baja California, Sinaloa, Estado de México, Guerrero, Michoacán y Veracruz, responsables de más de la mitad de los homicidios dolosos registrados a nivel nacional.
Aunque el reporte federal reconoce una reducción en la incidencia respecto al mismo mes del año anterior —al pasar de un promedio de 2.9 homicidios diarios en junio de 2025 a 2.3 asesinatos por día en junio de este año—, la entidad continúa figurando entre las más violentas del país en cifras absolutas.
El panorama vuelve a colocar bajo cuestionamiento la estrategia de seguridad del Gobierno del Estado. Mientras los indicadores nacionales muestran una tendencia de reducción en varias entidades, Chihuahua continúa ocupando los primeros lugares en homicidios, sin que hasta ahora los resultados permitan hablar de un cambio de fondo en el comportamiento de este delito.
En contraste con estos indicadores, el debate político en las últimas semanas ha estado marcado por las confrontaciones del Gobierno estatal con actores de la Cuarta Transformación y con el Gobierno Federal. Sin embargo, las cifras presentadas por el SESNSP reflejan que el principal desafío para la administración estatal sigue siendo contener la violencia y reducir de manera sostenida los homicidios.

