La alerta por el gusano barrenador llevó a más de 140 futuros médicos veterinarios de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez a trasladar el aprendizaje de las aulas al campo. Estudiantes, docentes, especialistas y productores se reunieron en Praxedis G. Guerrero para aprender a identificar, atender y reportar casos sospechosos de una plaga que nuevamente representa un riesgo para Chihuahua.
El Taller Teórico-Práctico del Gusano Barrenador del Ganado se desarrolló en instalaciones de la Asociación Ganadera Local de Praxedis G. Guerrero y en el Rancho Escuela de la UACJ, como parte de la 18.ª Semana Internacional de Veterinaria y de las actividades por el 50 aniversario de la Licenciatura en Médico Veterinario Zootecnista.
Durante la capacitación, los universitarios aprendieron a reconocer heridas sospechosas, recolectar entre 10 y 12 larvas para diagnóstico, conservar las muestras en alcohol al 70 por ciento, aplicar procedimientos para atender las lesiones y reportar posibles casos mediante la aplicación Rural Up.
La actividad cobra relevancia después de que el primer caso de gusano barrenador en Chihuahua fue confirmado el 14 de julio y posteriormente la presencia de la plaga se extendió a diferentes municipios. El problema puede afectar a animales de sangre caliente y tiene implicaciones para la salud animal, la salud pública y la economía.
La capacitación incorporó además nuevas herramientas de detección. Un ejemplar canino especializado participó en las prácticas como parte de un programa de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal que mantiene cuatro perros Pastor Belga Malinois entrenados desde octubre de 2025 para reconocer el olor característico del gusano barrenador.
Como apoyo a las labores preventivas, la Secretaría de Desarrollo Rural entregó 200 kits con información para tomar muestras y atender heridas, alcohol al 70 por ciento, cicatrizante larvicida y formatos para registrar datos de los ranchos y su ubicación mediante coordenadas GPS.
El taller reunió esfuerzos de la UACJ, autoridades estatales, gobiernos municipales y productores ganaderos. Para los estudiantes significó enfrentarse desde su formación profesional a un problema sanitario que ya está presente en Chihuahua y adquirir herramientas que posteriormente podrán utilizar para apoyar directamente a productores y comunidades.

