Sufra o no sufra
la rata en la boca
del gato que usamos
para calibrar su reacción
a la violencia mundana
que no le concierne
o afecta
no es lo que nos preocupa.
Se supone que usted debería
de haber detectado
de 15 a 30 errores
de un total de
120.
Más allá de 50
un protocolo se activa.
Estamos obligados
a observar a cualquier persona
que observe más allá de 50.
Abajo de 10
una alarma se enciende
y una entrevista se agenda
de manera automática.
Usted ha observado…
(Las manos tensan el papel, acomodan las gafas.)
… un total de cero errores.
(Lanza una mirada a la cámara montada en la esquina.)
Bueno.
Su electrocardiograma
exhibe extrasístoles
en el momento justo
en que sus ojos se enfocan
en la agonía de la rata.
Esto es “normal”.
(Hace comillas con las manos.)
La crueldad tal vez le excita, o tal vez
le angustia. Ninguna de las dos
tiene nada de malo.
Podemos trabajar con ambas, por separado,
o en una mezcla inextricable.
(Hace un nido con las manos.)
No obstante…
(Pausa.)
No obstante…
(Tamborea el papel con la pluma.)
Cuando sus ojos
miraron con atención las facciones de la rata…
(Las manos ajustan las gafas.)
Su visión, aquí dice, es 20/20.
Pero no ha notado… no ha logrado observar…
(Pausa.)
Sabe usted…
(Las manos cierran el expediente.)
Mi equipo
y yo
diseñamos la prueba.
Hay 3 errores que
más que obvios
son ridículos.
Están ahí para
conseguir una reacción clara
y ubicar dónde está el tono,
el máximo y el mínimo del registro.
Es como… una prueba de color antes de grabar una película.
¿Me explico?
(Pausa.)
(De nuevo mira a la cámara.)
(Cruza las manos y se inclina hacia adelante.)
Un pene de pulpo en la frente del Niño, es…
Bueno, no le tiene que causar gracia, le puede causar asco,
o lo que usted guste,
pero le tiene que causar algo.
Porque es un error.
¿No le parece un error?
(Las manos toman el folder y lo agitan.)
¿Sabe cuántas personas hemos medido
con precisión
hasta la fecha?
¿Sabe cuántas personas han sentido horror al notar
que las facciones de la rata
no son las de una rata?
Porque las facciones de la rata
siempre,
sin excepción,
son familiares para el que las observa.
(Pausa.)
Y cada prueba
está hecha a la medida.
(Las manos dejan caer el folder sobre la mesa.)
Ha hecho trampa.
No sé cómo.
Nunca nadie ha observado las facciones de la rata
sin sentir el golpe.
Usted…
(Apunta con el dedo.)
de alguna forma…
ha tenido acceso previo a la prueba
y se ha entrenado
para no sentir nada.
¿No es verdad?
(Pausa.)
¿Cuál es su juego?
¿Qué piensa conseguir con este simulacro?
¿Alguna concesión? ¿Un trato especial?
¿Un pase directo al Sector Ejecutivo?
(Pausa. Se pone de pie de golpe y lanza el folder con violencia.)
¿Usted cree que soy estúpido?
(Una mano golpea el cristal de la puerta.)
(Mira hacia el cristal de la puerta. Mira hacia la cámara en la esquina.)
(Se ajusta la corbata, la camisa.)
Quédese ahí. Alguien más
vendrá a hablar con usted.
(El sol del crepúsculo logra entrar por las persianas
e ilumina los pies, las manos.)
(Una voluta de humo cruza el espacio.)
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Eduardo Padilla (Vancouver, 1976) es autor de Zimbabwe (El Billar de Lucrecia), Minoica (escrito en colaboración con Ángel Ortuño, publicado por Bonobos), Mausoleo y áreas colindantes (La Rana), Blitz (filodecaballos), Un gran accidente (Bongo/3pies), Hotel Hastings (Cinosargo) y la antología Paladines de la Auto-Asfixia Erótica (Bongo Books). Su libro más reciente es Zwicky (Cinosargo).
TODOS SUS TEXTOS ESTÁN EN SU BLOG: https://www.poetripiados.com/categoria/blogs/trip/


