Pushkin, 1987. Mientras la Perestroika agitaba los cimientos de la URSS, un grupo de ingenieros, estudiantes y apasionados del teatro decidió fundar el Neformalnoye Obyedinenie Molodezhi (Неформальное Объединение Молодёжи), mejor conocido como НОМ.
Desde sus primeros años se convirtió en una de las expresiones más singulares de la contracultura rusa. Casi cuatro décadas después, su obra continúa influyendo en músicos, cineastas y artistas independientes.
El nombre surgió de una expresión burocrática utilizada por la prensa oficial para clasificar a los jóvenes considerados “informales”. El colectivo adoptó ese término y lo transformó en parte de su identidad.
Su ingreso al legendario Rock Club de Leningrado les permitió compartir escenario con bandas como Kino, Aquarium y Zoopark. Desde ahí comenzaron a desarrollar un lenguaje artístico propio basado en la sátira, el absurdo, el teatro y el humor negro.
«Dramatizar lo idiota e idiotizar lo dramático»
Esa frase resume la filosofía que ha acompañado a NOM desde su fundación. Su música reúne rock experimental, sintetizadores industriales, punk, ska, folclore ruso y ópera. Las letras, cargadas de ironía y situaciones surrealistas, encuentran inspiración en escritores como Nikolái Gógol y Daniil Kharms.
Cada concierto incorpora elementos teatrales, personajes extravagantes y escenas donde el absurdo domina la narrativa.
Andrey Kagadeev, fundador, bajista y principal compositor, ha encabezado el proyecto desde sus inicios. Junto a su hermano Sergey Kagadeev, fallecido en 2014; Dmitry Tikhonov (Alexander Liver), reconocido por su voz de bajo operístico antes de integrarse a la Ópera de Ginebra; y Yuri Saltykov (Ivan Tourist), responsable de las performances escénicas, dio forma a uno de los colectivos artísticos más originales de Rusia.
Un universo creativo
La discografía de NOM reúne cerca de diecisiete álbumes de estudio poblados por personajes extravagantes, criaturas imaginarias y relatos delirantes.
El grupo también creó NOMfilm, estudio con el que ha producido seis largometrajes de ficción, comedias negras y videoclips. Su actividad artística incluye exposiciones, ilustración, literatura y diversos proyectos visuales.
Tres discos para comenzar
Brut (1989)
Su primer álbum captura el ambiente creativo de la Perestroika mediante una combinación de punk, sintetizadores industriales y ska. Incluye piezas como Poblar con robots y Perra.
En el nombre de la razón (1996)
Una producción donde conviven la psicodelia, el rock progresivo y la sátira sobre la ciencia ficción soviética y las teorías conspirativas. Destaca la interpretación vocal de Alexander Liver.
Los siete pecados mortales (2014)
Álbum conceptual dedicado a los pecados capitales desde una mirada crítica hacia la sociedad rusa contemporánea y una excelente introducción al sonido actual del grupo.
Dos películas esenciales
El colmenar (2002)
Comedia negra y terror absurdo ambientados en un pueblo de apicultores donde una serie de asesinatos desencadena una historia llena de rituales y situaciones insólitas.
Pelusa estelar (2012)
Ciencia ficción satírica situada en el año 2221. Un grupo de científicos emprende un viaje espacial para encontrar el infierno y termina descubriendo civilizaciones extravagantes. La película reúne además a numerosos músicos y artistas del circuito independiente ruso.
NOM continúa activo y mantiene intacta la propuesta artística que lo ha distinguido desde 1987. Música, cine, teatro, literatura y artes visuales forman parte de un proyecto que ha convertido el absurdo en uno de sus principales lenguajes creativos y en una referencia permanente dentro de la cultura alternativa rusa.

