En medio de la creciente presión política y las exigencias de transparencia por el caso de la presunta participación de agentes estadounidenses en operativos realizados en Chihuahua, la gobernadora María Eugenia Campos Galván reapareció este martes con un mensaje en el que insistió en deslindarse de cualquier responsabilidad, aunque sin responder directamente a los principales cuestionamientos que rodean el caso.
La mandataria estatal aseguró que su gobierno ha actuado “con legalidad, responsabilidad y total transparencia”, además de afirmar que nunca tuvo conocimiento de la presencia de personas extranjeras durante el operativo realizado en el municipio de Morelos, donde posteriormente surgieron señalamientos sobre la participación de agencias estadounidenses.
Sin embargo, sus declaraciones volvieron a generar dudas debido a que repiten prácticamente la misma narrativa que el Gobierno del Estado ha sostenido desde que estalló la polémica: deslindar responsabilidades políticas, insistir en que todo fue un asunto operativo y trasladar el foco hacia el combate al crimen organizado.
Campos Galván sostuvo que el operativo fue diseñado y ejecutado por autoridades con atribuciones en investigación criminal y reiteró que ella no autorizó ni gestionó la presencia de agentes extranjeros. No obstante, hasta el momento el Gobierno estatal no ha explicado públicamente cómo ocurrió la presunta intervención de personal estadounidense en territorio chihuahuense ni bajo qué mecanismos de coordinación se desarrolló el operativo.
La gobernadora también aseguró que decidió no pronunciarse antes para no afectar las investigaciones, aunque el silencio y las evasivas han sido precisamente uno de los puntos más cuestionados por legisladores federales y dirigentes de Morena, quienes han señalado la falta de comparecencias públicas y explicaciones directas sobre el caso.
En su mensaje, Campos intentó además confrontar las críticas lanzadas por Morena al señalar que “no es lo mismo desmantelar un narcolaboratorio que gobernar con acusaciones de vínculos con el narcotráfico”, discurso que nuevamente buscó trasladar el debate hacia la disputa política nacional en lugar de responder de fondo a los cuestionamientos relacionados con soberanía nacional.

