Lo que el viento le hace a Juárez se siente en cada esquina. En febrero y marzo la ciudad cambia de ritmo, las puertas vibran, los techos crujen y una capa de polvo se cuela por ventanas y rendijas hasta posarse en los muebles, en la ropa y en el aire que se respira dentro de las casas.
Aquí los llaman “aironazos”. En Chihuahua pueden superar los 100 kilómetros por hora y obligan al cierre de tramos carreteros por el riesgo para los conductores. El refrán lo advierte desde hace generaciones, febrero loco y marzo otro poco, y en la frontera adquiere dimensión cotidiana. Las variaciones de temperatura se presentan de forma constante y el viento se convierte en protagonista de la temporada.
La meteorología explica el fenómeno con precisión técnica e indica que durante estos meses se produce una transición estacional, el invierno cede terreno a la primavera y en el territorio mexicano chocan masas de aire frío asociadas a frentes polares con corrientes cálidas. Ese encuentro genera contrastes bruscos de temperatura y presión. La atmósfera incapaz de estabilizarse libera esa tensión en forma de vientos intensos. En el norte del país, particularmente en Ciudad Juárez, la combinación de líneas secas, sistemas frontales y tormentas invernales potencia las ráfagas.
El viento deja ramas rotas y anuncios caídos. Entra a las casas convertido en polvo fino que cubre muebles y se adhiere a la piel. Hay quienes hablan de dolores de cabeza persistentes, irritabilidad o insomnio cuando sopla con fuerza. Otros lo miran desde la tradición y asocian estos días con el inicio de la Cuaresma, como si la atmósfera anunciara un tiempo de recogimiento y cambio.
El año pasado Ciudad Juárez registró varias tormentas de arena que convirtieron a la frontera en una escena caso apocalíptica. Esta mañana Protecciñon Civil Municipal registró ráfagas cercanas a los 65 kilómetros por hora.
La Dirección General de Protección Civil del Municipio emitió una alerta preventiva por viento vigente hasta las 22 horas. Para este martes se prevé una temperatura máxima de 20 grados Celsius con viento de 5 a 27 kilómetros por hora y rachas de entre 28 y 75 kilómetros por hora. El cielo permanecerá mayormente soleado con presencia de polvo y probabilidad mínima de lluvia entre 0 y 3 por ciento. Por la noche se espera una mínima de 6 grados con rachas de hasta 50 kilómetros por hora.
Para el miércoles se anticipa una máxima de 21 y mínima de 6 grados Celsius con rachas de 28 a 65 kilómetros por hora y cielo mayormente soleado. El jueves la temperatura alcanzará los 19 grados como máxima y 6 como mínima con rachas de 28 a 50 kilómetros por hora y escasa probabilidad de lluvia.
Ante los fuertes vientos, Protección Civil Municipal pidió asegurar objetos en patios y azoteas, evitar zonas con árboles, postes o cables y conducir con precaución ante baja visibilidad. También recomendó no realizar quemas, limitar actividades al aire libre y extremar cuidados en trabajos en altura.

