Como parte de las acciones para embellecer y revitalizar los espacios públicos del Centro Histórico, el Monumento a Benito Juárez comienza una nueva etapa: ahora quedará iluminado como nunca antes. La Dirección General de Servicios Públicos Municipales, a través de la Dirección de Alumbrado Público, concluyó un proyecto de modernización que transforma la imagen nocturna de la plaza y realza uno de los símbolos más representativos de Ciudad Juárez.
Este monumento, ubicado en el cuadrante que forman las calles Vicente Guerrero, 20 de Noviembre, Constitución y Ramón Corona, no es sólo un punto urbano: es memoria viva de la ciudad. Su primera piedra fue colocada el 15 de octubre de 1909 por Porfirio Díaz, en la víspera de su célebre entrevista con William Taft, y fue inaugurado el 16 de septiembre de 1910 como parte de las celebraciones del Centenario de la Independencia.
El director de Alumbrado Público, Abraham Espitia, informó que los trabajos actuales se realizaron en coordinación con el Centro Fundacional, con el objetivo de mejorar la imagen urbana, reforzar la seguridad y destacar el valor histórico del sitio. El alcalde Cruz Pérez Cuéllar ha ordenado embellecer y mejorar las zonas que rodean la zona, informaron autoridades municipales.
En la plaza, particularmente en las áreas verdes, se instalaron 63 luminarias LED nuevas, además de arbotantes, bases y cableado renovado, lo que permite una iluminación eficiente, uniforme y segura durante la noche.
La obra original del monumento estuvo a cargo del ingeniero y arquitecto Julio Corredor Latorre; el proyecto fue diseñado por los ingenieros Volpi y Rigalt, con planos de José L. Argüelles, y la obra negra fue dirigida por el contratista Abel Guadarrama. Las esculturas y altorrelieves fueron elaborados en Florencia, Italia, con mármol de Carrara y vaciados en bronce, materiales que aún hoy distinguen su calidad artística.
Uno de los elementos más visibles del proyecto actual es la nueva iluminación decorativa del monumento. Se instalaron 16 reflectores LED de colores programables, que permitirán adaptar la iluminación a fechas conmemorativas como el Día de la Independencia, el Día Internacional de la Mujer o el Día del Autismo. Así, el monumento podrá dialogar con el calendario cívico y social de la ciudad.
A lo largo de más de un siglo, la columna y las esculturas han sido testigos de la historia fronteriza. En fotografías antiguas, el monumento se alza como un gigante solitario en una ciudad casi baldía, en tiempos de la Revolución. Algunas de sus esculturas presentan mutilaciones y el bronce del Benemérito conserva impactos de bala, huellas de los enfrentamientos armados que marcaron a Juárez.
El proyecto integral incluyó también la modernización del entorno inmediato, con la instalación de 57 luminarias LED de 55 watts en las calles aledañas, cubriendo todo el perímetro del parque para mejorar la visibilidad y la seguridad. La inversión total fue de 3 millones 638 mil 536 pesos, detalló Espitia, quien subrayó que el monumento tenía años sin recibir un mantenimiento de esta magnitud y que ahora cuenta con infraestructura completamente nueva.
“Con la sensibilidad que tiene el Gobierno Municipal se hizo la instalación de infraestructura en la plaza y ahora se ve muy bonito; seguimos trabajando con las programaciones de iluminación al Monumento, que es icónico y tiene una historia magnífica”, expresó el funcionario.
Estas acciones forman parte de un programa integral de rehabilitación del Centro Histórico, que incluye la instalación de luminarias decorativas tipo colonial en otros puntos emblemáticos como la Plaza de Armas, la Plaza de los Tres Poderes, el corredor del Centro Histórico y la avenida Vicente Guerrero, además de trabajos en colonias aledañas como los “7 Barrios”.
Hoy, bajo una nueva luz, el Monumento a Juárez no sólo recupera presencia nocturna: vuelve a contar su historia. Una historia de mármol, bronce y revolución que ahora se proyecta con mayor claridad en el corazón de la ciudad.

