Una jornada de limpieza reunió a colectivos ciclistas, organizaciones civiles, empresarios y elementos del Ejército Mexicano en la estación Tierra Blanca, un espacio ligado a la historia ferroviaria y revolucionaria de Chihuahua que conserva una relación particular con el desarrollo de la región.
Las labores fueron coordinadas por el ingeniero Antonio León de la Cruz, presidente de Ojo Orozco A.C., con la participación de personal de la Secretaría de la Defensa Nacional, perteneciente al 14 Regimiento de Caballería de Múzquiz, Coahuila.
También se sumaron integrantes de Bicis Amigos, Bike Bross, Enviciados, Spartans, Indios y Gavilleros de Ciudad Juárez, además del ingeniero Eusebio Martínez, de AidMaster; Grupo Médano de México; Tony Remolques y Dolly’s; la licenciada Elena Valdez; el ingeniero Daniel Carmona y Oscar Alejandro Durán. Parte de los participantes colaboró también con alimentos para quienes desarrollaron los trabajos.
La intervención tuvo como propósito limpiar y contribuir a la conservación de la estación Tierra Blanca, considerada un punto de valor histórico debido a su vinculación con el antiguo sistema ferroviario y con una zona por donde transcurrió el Camino Real de Tierra Adentro, ruta que durante siglos comunicó distintas poblaciones del norte de la Nueva España.
Con la expansión del ferrocarril durante el Porfiriato, el tren transformó las comunicaciones y el transporte en Chihuahua. Las estaciones se convirtieron en puntos estratégicos para trasladar personas, mercancías y productos, pero esa misma red ferroviaria adquiriría posteriormente una importancia decisiva durante la Revolución Mexicana.
Tierra Blanca quedó inscrita particularmente en esa historia por la batalla librada el 25 de noviembre de 1913, uno de los enfrentamientos relevantes de la lucha revolucionaria en Chihuahua. Las fuerzas encabezadas por Francisco Villa se enfrentaron ahí a tropas federales que respondían al gobierno de Victoriano Huerta.

La victoria villista en Tierra Blanca fortaleció militarmente a la División del Norte y permitió consolidar el avance revolucionario en Chihuahua. El ferrocarril, además de escenario y objetivo estratégico de los combates, se convirtió en una herramienta fundamental para el desplazamiento de soldados, armamento, alimentos y caballos.

Más de un siglo después de aquellos acontecimientos, la limpieza busca llamar la atención sobre la necesidad de preservar un sitio donde coinciden distintas etapas de la historia regional. La estación representa la transición entre antiguas rutas terrestres y el ferrocarril, pero también conserva la memoria de uno de los episodios que marcaron el ascenso militar de Francisco Villa durante la Revolución Mexicana.


