El jazz comenzó a llenar el Teatro Experimental Octavio Trías desde los primeros minutos de la noche. Un saxofón abrió paso, después llegó el piano y la batería marcó el ritmo de un concierto que viajó entre dos mundos: la mitología mexica y la historia musical de Nueva York. Así sonó “Mictlán, esquina con Calle 52”, la presentación del Combo de Jazz Universitario de la UACJ realizada este jueves en el Centro Cultural Paso del Norte.
La velada del jueves reunió piezas inspiradas en distintas etapas del jazz, desde el bebop hasta el sonido clásico de las grandes bandas de Benny Goodman. Entre improvisaciones y cambios de ritmo, también aparecieron composiciones originales del maestro Fortunato Pérez Rodríguez, director del ensamble, quien explicó que el nombre del concierto nació de una mezcla entre la cosmovisión azteca y la legendaria Calle 52 de Nueva York, uno de los puntos más importantes para el desarrollo del jazz entre las décadas de 1930 y 1950.
“El nombre de Mictlán surge porque compuse dos temas relacionados con Mictlantecuhtli”, comentó el músico antes de iniciar el concierto. La idea, explicó, era imaginar desde la música cómo podría escucharse un ritual funerario o el tránsito hacia el inframundo mexica. “Ya sabes, fantasía de músico”, dijo entre risas.
Sobre el escenario participaron 11 músicos que fueron llevando el concierto entre solos, armonías y momentos de improvisación. Destacó la presencia de la clarinetista Camila Méndez, a quien Pérez Rodríguez describió como una virtuosa, además de Fermín Pico en el saxofón tenor e Irving Luévanos en el saxofón alto.
El piano de Alaín Martínez sostuvo varias de las piezas más intensas de la noche, mientras el bajo y la batería mantuvieron el pulso de un concierto que por momentos sonó a club nocturno de Nueva York y, en otros, a una exploración musical nacida desde la frontera.

