El eco de los disparos volvió a escucharse junto al río Bravo. A un costado del histórico Ojo de Orozco, decenas de actores, estudiantes y elementos del Ejército Mexicano recrearon este fin de semana uno de los episodios que cambió el rumbo del país: La Toma de Ciudad Juárez de 1911, acontecimiento que marcó el principio del fin del porfiriato y abrió paso al movimiento revolucionario en México.
La representación histórica se realizó como parte del 115 aniversario de la gesta revolucionaria y reunió a autoridades civiles, militares y representantes diplomáticos de México y Estados Unidos en un escenario cargado de simbolismo para la frontera. El evento fue organizado por el Instituto para la Cultura del Municipio de Juárez (IPACULT) y la asociación civil Ojo de Orozco.
Durante la ceremonia, el presidente municipal Cruz Pérez Cuéllar destacó el papel que tuvo Ciudad Juárez dentro de los grandes momentos históricos del país. Señaló que si bien la frontera no ocupó un lugar central durante la Independencia, sí se convirtió en escenario decisivo durante la Reforma y la Revolución Mexicana, etapas que dieron identidad política e histórica a la ciudad.
El alcalde recordó que La Toma de Juárez representó el inicio de la caída de la dictadura de Porfirio Díaz y un paso hacia la construcción democrática del país, proceso que, dijo, costó años de lucha y sacrificios para miles de mexicanos.
La puesta en escena se desarrolló sobre la berma del río Bravo, frente al peñasco del Ojo de Orozco, considerado uno de los símbolos históricos más importantes de la ciudad por haber sido testigo de los combates revolucionarios de mayo de 1911.
En la representación participaron integrantes del Noveno Regimiento de Caballería Motorizado del Ejército Mexicano, bandas de guerra y estudiantes de las secundarias federales 75, 17 y 18, quienes recrearon distintos momentos de la batalla que definió el control de la frontera.
La encargada del despacho del IPACULT, Ogla Liset Olivas, señaló que este tipo de actividades buscan mantener viva la memoria histórica y acercar a las nuevas generaciones a los acontecimientos que transformaron la vida política y social del país. Agregó que el arte y la representación escénica permiten comprender la historia desde la emoción y la experiencia colectiva.
Al evento acudieron también representantes diplomáticos y autoridades de ambos lados de la frontera, entre ellos el cónsul general de México en El Paso, Mauricio Ibarra Ponce de León, y la cónsul general de Estados Unidos en Ciudad Juárez, Robin Busse.

