El combate a la rickettsia se ha trasladado a las calles de Ciudad Juárez, donde cuadrillas municipales avanzan entre colonias con una consigna clara: eliminar cualquier foco que favorezca la presencia de garrapatas. La estrategia no se limita a la recolección de basura, sino que apunta directamente a los objetos que suelen convertirse en refugio de estos parásitos.
El director de Servicios Públicos Municipales, César Alberto Tapia Martínez, informó que la dependencia mantiene operativos permanentes de limpieza y descacharrización, al considerar que esta enfermedad representa un riesgo relevante de salud pública. Explicó que artículos como colchones, sillones y tapetes, que no forman parte del servicio habitual de recolección, son puntos críticos para la proliferación de garrapatas.
Para atender esta problemática, el programa “Puntos Limpios a tu Colonia” ha intervenido 186 sectores, con rotaciones cada tres o cuatro días, facilitando a la ciudadanía el desecho de objetos voluminosos. A través de estas acciones se han retirado 4 mil 490 toneladas de residuos, mientras que los puntos fijos han acumulado más de 6 mil 600 toneladas de tiliches desde julio de 2024.
A estas labores se suma el programa de Destilichadero, que ha atendido más de 600 espacios en distintos puntos de la ciudad, con la recolección de miles de toneladas de desechos y más de 26 mil llantas. Estos neumáticos, destacó el funcionario, representan un riesgo sanitario significativo al retener humedad y propiciar la reproducción de garrapatas.
En paralelo, las brigadas han logrado retirar más de un millón 200 mil llantas, en respuesta a solicitudes ciudadanas que han permitido ampliar la cobertura en diversas colonias. Algunas zonas, señaló, han requerido intervenciones repetidas debido a la acumulación constante de residuos.
Las autoridades municipales hicieron un llamado a la población para reforzar estas acciones desde el hogar, manteniendo espacios limpios y atendiendo posibles puntos de infestación, como grietas en paredes o pisos. La estrategia, subrayaron, depende tanto del trabajo institucional como de la participación ciudadana para contener la propagación de la rickettsia.

