La Universidad Autónoma de Ciudad Juárez inauguró este día la Feria del Libro, en un acto que reunió a autoridades universitarias, académicos y comunidad estudiantil en torno a la promoción de la lectura y la cultura.
El evento fue encabezado por el rector Daniel Alberto Constandse Cortez, quien abrió su intervención con un relato del escritor Augusto Monterroso, recordando que fue el primer libro vendido en la librería del Centro Cultural de las Fronteras. Con esta referencia, marcó el tono de una jornada enfocada en el papel de la literatura como herramienta de reflexión y transformación social.
Durante su mensaje, el rector agradeció la presencia de funcionarios universitarios como Fauto Aguirre, director del IADA; Jesús Meza Vega, director del ICSA; y Edguin Martínez, director del Instituto de Ingeniería y Tecnología, así como de otros directivos que acompañaron la ceremonia inaugural.
En la segunda parte de su discurso, Constandse Cortez centró su reflexión en el valor de la transformación cultural desde la acción colectiva. Señaló que “transgredir puede escucharse muy duro, pero cuando su propósito es transformador, entonces cobra otro significado”, al tiempo que evocó una experiencia ocurrida en ese mismo espacio años atrás.
Recordó que, en medio de un contexto de violencia y deterioro urbano, un grupo de jóvenes decidió recuperar el lugar con un proyecto cultural. Explicó que se trató de un café y librería llamado La Cabrería, iniciativa que, dijo, “trastocó todo orden” al ocupar un espacio abandonado. En ese sentido, afirmó que “fue el día en que la lectura ocupó y se apoderó de un espacio público”, como una forma de resignificar el entorno.
El rector destacó que esa acción marcó un precedente para la ciudad y para la propia universidad. “¿Pueden los libros cambiar el rostro de una ciudad? Por supuesto que pueden”, expresó, al subrayar que este tipo de proyectos permiten reconstruir el tejido social. Añadió que la institución asumió posteriormente el reto de consolidar ese espacio como un centro cultural.
En ese contexto, explicó que la librería universitaria, que inicialmente operaba en el Centro Cultural Paso del Norte, fue trasladada al actual Centro Cultural de las Fronteras, donde se ha consolidado como un punto de encuentro para la comunidad. Indicó que, con el paso del tiempo, este espacio no solo ha fortalecido su catálogo editorial, sino que también se ha convertido en un referente cultural en la frontera.
Finalmente, mencionó que recientemente el divulgador cultural José Gordon reconoció la relevancia de este tipo de espacios, al destacar su contribución al desarrollo cultural de la ciudad, lo que refuerza el papel de la universidad en la promoción del conocimiento y la cultura.

