[[sonidos de violencia apenas audibles suenan de fondo]]
tú y yo estuvimos ahí, donde ahora hay nada
ahora es un huecote,
un mordidón,
lo que dejan las bombas,
hoyos hoyos hoyos
se lo están comiendo
y a veces sueño que las montañas se transforman en túneles y túneles
y después puentes
y después nada
se vuelven polvo
y nos entra por las ventanas
y lo sentimos cerca pero salimos y hay nada
y lo sueño estando a 782 mil kilómetros
donde aprendí lo que se siente
no mirarlas cambiar de tono,
mimetizarse con el cielo
azul jeans, azul piedritas de parque, azul cerro, azul montaña, azul sierra
verlas
y -más o menos- saber donde estoy
Anoche descubrí
Anoche descubrí
que el origen de los dones
se encuentra en tu glande abriendo mis paredes
el inicio germinando
tiernito fuego etéreo
como entrar a un sueño dulcísimo
cuando me la metes
desaparece el hambre, la pedofilia y las armas nucleares
en cada embestida, Úrsula K. Le Guin inventa un universo
las infancias privilegiadas lanzan las pantallas para mirar el cielo,
las que siempre miraron el cielo lo encuentran sin amenaza de bombas,
y las multinacionales donan sus profits
para democratizar la belleza
lo haces mirándome a los ojos
paralizado el tiempo
haciendome un instrumento de dichas y bendiciones
Al tercer internamiento
soy todas las palabras
en un solo
ffffaaaaaacck
en tu lengua habitan todas las letras, sonidos y significantes
con ella bordeas mis articulaciones sinoviales y fibrosas
crispándolas hasta detener
el movimiento de las placas tectónicas
Yo, con tu nombre en repeat,
as in casting a spell –
reprogramando los símbolos de alerta
y lo que significa
ser una constelación de casualidades
-que no es lo mismo a un algoritmo bien trabajado-
Quiero decir
que tener tu verga adentro
es una estrategia de supervivencia planetaria
la infraestructura invisible de un mundo más habitable.
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Andrea de la Garza Ceja escribe poesía con una sapiencia que no admite más solemnidad que la del deseo ni más orden que el de las habitaciones en las que la ropa se amontona como la piel que dejamos atrás para follarnos vivos. Por una vez, vivos. Autora de No es scroll es amor (Esto no es Berlin Ediciones, Madrid, 2025)

