Para nuestra generación
la vida es un grafiti desgastado
sobre una vieja muralla
que las grietas aun no logran demoler.
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Las raves pasaron con velocidad.
Aquellos espacios, que alguna vez fueron carnaval-
desbordamiento, ahora están vacíos y en calma.
Viejos espectros soplan sobre las memorias de raves pasadas.
Flashbacks de MDMA.
El crepitar del vinilo en el oído.
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Me atormenta esta ciudad
poblada por las víctimas del éxtasis
en la salida nocturna de sus unidades psíquicas,
por trabajadores deprimidos en el transporte público,
por jóvenes que no consiguen un trabajo estable,
una mente estable, una vida estable.
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Rostros con miradas espectrales
asediando a sus hijos interpasivamente nihilistas
con la idea de que las cosas no siempre fueron así…
Multitudes
“Somos multitudes”
(Borges citando a Stevenson, a Hesse y a Whitman)
El abuelo internado en la sala de un hospital público
me cuenta sobre sus años de juventud,
con paciencia escarba en la memoria
y en los recuerdos de una vida lejana.
Mientras me cuenta sus historias duda por un momento
como si sospechara que fue una persona extraña
quien vivió su juventud, y no ese hombre con canas
que refleja el espejo.
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A mitad de la noche
observo al rostro de mi abuelo
transmutar en mi rostro
y en el rostro de mi padre
y en el rostro del padre de mi abuelo
y en el rostro de todos nuestros ancestros
como si fuéramos un mismo holograma temporal,
una ilusión colectiva que desaparece.
Tu Fu en los canales de Xochimilco
*
La trajinera se mece con el viento
sobre los antiguos canales de Xochimilco.
Pienso en la vida errante
y la muerte solitaria de Tu Fu
sobre una barca en el río Yang-tse.
*
Divino deleite beber pulque
en los antiguos canales de Xochimilco.
Por breves instantes, olvido el terror
de vivir en la era del genocidio
y el capital tardío.
*
Bebo pulque
mientras gobiernos asesinan gente.
Bebo pulque
mientras las hojas se desprenden de las ramas.
Admiro a las hojas.
Detesto a los gobiernos.
La llamada “realidad exterior”
El joven Tolstoi admiró a tal grado el escepticismo
que llegó a pensar que fuera de sí mismo
no existía nada ni nadie en el mundo
y que los objetos no eran objetos,
sino imágenes que su espíritu
proyectaba.
Incluso, el joven Tolstoi creía en la posibilidad
de girar con tal velocidad la cabeza
que no le permitiera a su espíritu recrear la realidad
y así poder contemplar
directamente al vacío.
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Marcos Chávez Esparza o Azul (Distrito Federal, 1994). Apasionado de la poesía y la bicicleta. Es bicimensajero de oficio, cofundador de Vegan Express Bicimensajería y dedica tiempo a la encuadernación y edición independiente. Estudió Psicología en la UNAM y Estudios Urbanos en el Colmex. En 2024 publicó el poemario “Espectros y multitudes” con Buenos Aires Poetry Editorial.

