A los 20 años, Ryan Wedding ya conocía el vértigo de las grandes pendientes. Había subido a podios juveniles, vestido el uniforme de Canadá y competido en los Juegos Olímpicos de Invierno de Salt Lake City 2002, donde terminó en el lugar 24 del eslalon gigante paralelo de snowboard.
Para entonces, su nombre estaba asociado al esfuerzo, a una familia ligada al esquí y a una carrera deportiva que prometía más de lo que alcanzó a cumplir. Dos décadas después, ese mismo nombre apareció en otro tipo de lista: la de los Diez Fugitivos Más Buscados del FBI.
Wedding, hoy de 44 años, fue capturado, según confirmaron autoridades estadounidenses y mexicanas. De acuerdo con información oficial, el exatleta canadiense se entregó voluntariamente el jueves a la Embajada de Estados Unidos en México, luego de permanecer prófugo durante meses. El Departamento de Estado ofrecía hasta 15 millones de dólares por información que condujera a su captura, al considerarlo uno de los principales objetivos del crimen organizado transnacional.
Su historia
Su semblanza disponible en Internet, indica que nació el 14 de septiembre de 1981 en Thunder Bay, Ontario, Ryan James Wedding creció entre pistas de nieve. Sus abuelos maternos eran dueños de una estación de esquí y su entorno familiar estaba marcado por el deporte de alto rendimiento.
A los 15 años ingresó al Equipo Nacional Canadiense y acumuló medallas juveniles en campeonatos mundiales. Sin embargo, tras su paso por los Juegos Olímpicos, abandonó el snowboard competitivo y regresó a Vancouver, donde su vida tomó un giro radical.
De acuerdo con publicaciones periodísticas estadounidenses, después de un breve paso por la Universidad Simon Fraser, Wedding se involucró en el culturismo, trabajó como portero y comenzó a especular con bienes raíces.
En 2006, la Real Policía Montada de Canadá desmanteló una granja de marihuana con 6 mil 800 plantas, valuada en 10 millones de dólares. Aunque no fue detenido entonces, el episodio marcó el inicio de una trayectoria criminal que, según las autoridades, no dejó de escalar.
En 2010 fue condenado en Estados Unidos por intentar comprar cocaína a un agente encubierto y sentenciado a cuatro años de prisión. Tras recuperar la libertad, se le atribuye la creación de una de las redes de tráfico de cocaína más grandes del mundo, con operaciones en Canadá, Estados Unidos, México y Sudamérica. El FBI lo ha comparado con figuras como Pablo Escobar y Joaquín “El Chapo” Guzmán, al señalarlo como el principal distribuidor de cocaína en Canadá.
El 17 de octubre de 2024, el Departamento de Justicia estadounidense lo acusó formalmente de liderar una organización criminal transnacional, así como de ordenar asesinatos de testigos y civiles. Se le imputan cargos por narcotráfico, liderazgo criminal y al menos tres homicidios. Según las investigaciones, tras su liberación Wedding se refugió en México y mantuvo vínculos con el Cártel de Sinaloa, donde era conocido como “El Jefe” o “Gigante”.
Su detención ocurre en un contexto de mayor cooperación entre México y Estados Unidos. El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, informó que la entrega de Wedding se dio un día después de reuniones de alto nivel con el director del FBI, Kash Patel, y el embajador estadounidense Ron Johnson. Las autoridades destacaron el reforzamiento del intercambio de información y las operaciones conjuntas para capturar objetivos prioritarios.

