En la región fronteriza entre Ciudad Juárez y El Paso existen temas que ningún muro, discurso político o línea territorial logra separar del todo. La migración, la violencia, la salud mental, las adicciones, la pobreza y las dinámicas familiares atraviesan diariamente ambos lados del río Bravo. Por eso, especialistas y académicos coinciden cada vez más en que los problemas de esta frontera tampoco pueden atenderse desde una sola visión nacional.
Bajo esa lógica se realizó esta semana el III Encuentro de Trabajo Social entre la University of Texas at El Paso y la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, un espacio que reunió durante varias horas a investigadores, docentes y autoridades universitarias con el objetivo de fortalecer proyectos conjuntos enfocados en problemáticas sociales compartidas.
El encuentro tuvo lugar en el Edificio de Investigaciones Interdisciplinarias de UTEP y reunió a representantes académicos de ambas universidades en mesas de análisis sobre investigación, formación curricular y prácticas profesionales en Trabajo Social fronterizo.
Más allá de las conferencias, el evento reflejó cómo las universidades comienzan a asumir un papel estratégico en una región donde las realidades sociales se encuentran profundamente conectadas. Autoridades académicas insistieron en que Juárez y El Paso funcionan, en muchos aspectos, como una misma comunidad binacional que comparte desafíos cotidianos.
El rector de la UACJ, Daniel Alberto Constandse Cortez, señaló que ambas ciudades comparten costumbres, dinámicas y problemáticas que muchas veces vuelven casi invisible la frontera en la vida diaria.
Uno de los anuncios más relevantes fue la consolidación de proyectos académicos conjuntos, entre ellos la próxima publicación del libro Trabajo Social en la Frontera Juárez-El Paso. Desafíos y Oportunidades, además de la construcción de un futuro programa de doctorado en Trabajo Social para la UACJ con asesoría de investigadores de UTEP.
También se planteó la posibilidad de desarrollar prácticas profesionales binacionales y abrir cursos de Trabajo Social en español dentro de UTEP, dirigidos a comunidades hispanohablantes en Estados Unidos.
La colaboración entre ambas instituciones ocurre en un momento donde la frontera enfrenta retos cada vez más complejos relacionados con movilidad humana, salud pública y desigualdad social. Por ello, especialistas participantes insistieron en que la generación de conocimiento aplicado y la formación de profesionales con perspectiva binacional será clave para atender los desafíos de la región en los próximos años.
El encuentro dejó claro que la cooperación académica entre Juárez y El Paso ya no se limita al intercambio institucional. Poco a poco comienza a convertirse en una herramienta para pensar soluciones comunes en una de las regiones más dinámicas, complejas y desiguales de América del Norte.

