La tensión entre Estados Unidos e Irán escaló nuevamente este miércoles luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, lanzara una advertencia directa al gobierno iraní. A través de su red social Truth Social, aseguró que ordenará bombardear infraestructura estratégica de Irán cada vez que un buque sea atacado en el Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo.
El mandatario afirmó que cualquier agresión contra embarcaciones, ya sea mediante misiles, drones, cohetes u otro tipo de armamento, tendrá como respuesta la destrucción de puentes o centrales eléctricas iraníes, incluso si se encuentran en las inmediaciones de Teherán. El mensaje fue difundido horas después de una nueva jornada de enfrentamientos entre ambos países.
La advertencia coincide con una intensificación de las operaciones militares estadounidenses sobre territorio iraní. Washington sostiene que Teherán incumplió un memorando de entendimiento, acusación rechazada por las autoridades iraníes, que responsabilizan a Estados Unidos de romper el alto al fuego mediante nuevos bombardeos.
Durante la noche, fuerzas estadounidenses lanzaron otra ofensiva aérea, mientras las defensas antiaéreas iraníes respondieron en la capital. Paralelamente, Irán disparó misiles hacia la ciudad jordana de Áqaba, ubicada cerca de la frontera con Israel, lo que provocó la activación de alertas de seguridad en Bahréin y Arabia Saudita.
Con el diálogo diplomático prácticamente suspendido, el conflicto ha derivado en ataques contra infraestructura considerada estratégica. De acuerdo con reportes de la agencia AP, Irán respondió a los bombardeos estadounidenses atacando instalaciones energéticas y plantas desalinizadoras que abastecen de agua potable a varios países del Golfo Pérsico.
Ante esta escalada, el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, condenó los ataques dirigidos contra infraestructura civil y recordó que el derecho internacional humanitario prohíbe este tipo de acciones salvo que dichas instalaciones tengan un uso militar. El intercambio de amenazas mantiene en alerta a la comunidad internacional ante el riesgo de una confrontación de mayores dimensiones en Medio Oriente.

