Después de la ola de críticas que recibió en redes sociales tras asistir al partido inaugural del Mundial entre México y Sudáfrica en el Estadio Azteca —donde miles de usuarios lo apodaron “La Perrita de Trump”—, el empresario Ricardo Salinas Pliego enfrenta ahora un nuevo revés, esta vez en los tribunales del Reino Unido. Una corte de apelaciones británica concluyó que la contratación de una empresa de inteligencia para grabar en secreto al abogado de una de las partes involucradas en un litigio constituyó un “abuso del procedimiento judicial”.
El fallo forma parte del conflicto legal que mantiene el principal accionista de Grupo Elektra y TV Azteca contra el empresario ucraniano Vladimir Sklarov, a quien acusa de un presunto fraude relacionado con un préstamo garantizado con acciones de Grupo Elektra. Aunque la demanda promovida por Salinas Pliego podrá continuar hasta juicio, los magistrados británicos descalificaron el método utilizado para obtener parte de la información presentada durante el proceso.
Según la resolución, agentes de la firma de inteligencia Black Cube grabaron de manera encubierta a un abogado del equipo legal de Sklarov durante una cena. Para los jueces, esa actuación representó “una afrenta a la justicia. y “una forma de corrupción., además de advertir que incluso podría implicar posibles responsabilidades penales, aunque el tribunal evitó pronunciarse sobre ese aspecto.
El juez Stephen Houseman señaló en la resolución que obtener información privilegiada mediante engaños para utilizarla posteriormente en un litigio constituye un abuso del procedimiento judicial. No obstante, la corte permitió que el caso siga su curso hasta el juicio correspondiente.
Luciano Pascoe, portavoz de Salinas Pliego, sostuvo que las pruebas fueron obtenidas conforme a la ley, postura respaldada por Black Cube, cuyos representantes afirmaron que el tribunal no determinó que hubieran actuado ilegalmente. Por su parte, la defensa de Sklarov no emitió comentarios tras conocerse la decisión.
De acuerdo con Bloomberg, esta resolución representa el más reciente revés para el empresario mexicano dentro de una prolongada disputa legal iniciada tras un préstamo por 400 millones de dólares respaldado con acciones de Grupo Elektra. Mientras el proceso continúa en los tribunales británicos, Salinas Pliego suma otro episodio adverso en medio de una etapa marcada por controversias públicas y judiciales.

