Ciudad Juárez abrió hoy las puertas de un espacio renovado que, más que obra pública, busca ser un signo de empatía. El Centro de Bienestar Animal reanudó operaciones después de una rehabilitación mayor que, durante años, había sido una demanda pendiente.
Entre ladridos, sol de frontera y voluntarios que no han bajado los brazos, se presentó el lugar que ahora promete trato digno para los animales que llegan rescatados, enfermos o abandonados.
El presidente municipal, Cruz Pérez Cuéllar, encabezó la reinauguración y reconoció que el sitio llevaba décadas sin intervención. Aseguró que el bienestar animal debe dejar de ser tema marginal y convertirse en política pública permanente, por lo que el Gobierno municipal acompañará a la Dirección de Bienestar Animal con más herramientas y recursos para fortalecer su labor.
Señaló que las jornadas de esterilización realizadas hasta ahora son fundamentales porque miran hacia el futuro y ayudan a contener el grave problema de sobrepoblación.
La directora de Atención y Bienestar Animal, Alma Edith Arredondo Salinas, recordó que desde 2022 activistas y rescatistas exigieron la remodelación del centro para evitar el sufrimiento innecesario de los animales. Hoy, dijo, ese reclamo se transformó en infraestructura y mejores condiciones. Afirmó que el lugar permitirá brindarles un espacio seguro, digno y con la atención que merecen como seres sintientes.
A partir del lunes se comenzará a recibir nuevamente a los animales. Además se ofrecerán servicios de vacunación, aplicación de microchip y productos contra garrapata, acciones que buscan no solo atender emergencias sino impulsar una cultura de cuidado responsable.
El director de Obras Públicas, Daniel González, detalló que la rehabilitación tuvo una inversión de 3 millones 800 mil pesos. Se demolieron y construyeron nuevas jaulas, se instalaron rejas, sistema de drenaje interno para limpieza adecuada, casitas, plafón aislante y clima controlado. Recordó que el sitio llevaba cerca de cuatro décadas sin mejoras profundas y presentaba condiciones precarias.
Entre funcionarios municipales y regidores que asistieron al evento, quedó claro que la tarea no termina con cortar un listón. El reto comienza ahora: convertir la obra en política sostenida, fortalecer la esterilización y la adopción responsable y, sobre todo, garantizar que en Ciudad Juárez el bienestar animal deje de ser promesa postergada.

