La confrontación entre Estados Unidos e Irán volvió a intensificarse este martes tras una nueva ofensiva militar estadounidense contra objetivos iraníes, una acción que provocó una respuesta inmediata de Teherán con ataques dirigidos a países de la región y elevó nuevamente la preocupación por una posible escalada del conflicto en Medio Oriente.
Los bombardeos representan la reanudación de las hostilidades más intensas desde el alto el fuego alcanzado en abril y ponen en riesgo el frágil protocolo de entendimiento firmado el pasado 17 de junio. Pese al incremento de la violencia, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvo que todavía considera posible alcanzar un acuerdo con el gobierno iraní.
De acuerdo con el Mando Central de Estados Unidos (Centcom), la operación militar se prolongó durante cinco horas y tuvo como blanco diversos objetivos militares ubicados en ciudades portuarias del sur de Irán, entre ellas Bushehr y Bandar Abás. Un día antes, Trump había adelantado que las fuerzas estadounidenses continuarían con los ataques, luego de informar al Congreso sobre la reactivación de las operaciones militares.
Medios iraníes reportaron que uno de los ataques alcanzó un edificio de una agencia ambiental en la provincia de Hormozgán, donde fallecieron integrantes de la familia de un guardabosques. Además, la televisión estatal informó sobre al menos cinco explosiones registradas en las inmediaciones del estratégico estrecho de Ormuz.
El recrudecimiento del conflicto también tuvo un impacto inmediato en los mercados internacionales. El precio del petróleo registró un fuerte incremento ante el temor de afectaciones en el suministro mundial. El barril de Brent subió 4.4 por ciento, hasta alcanzar los 86.95 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) avanzó 3.3 por ciento para cotizarse en 80.71 dólares.
Según un recuento de la agencia AFP con base en fuentes oficiales y medios iraníes, al menos 28 personas han perdido la vida desde que las hostilidades se reanudaron la semana pasada, en un conflicto que mantiene en alerta a la comunidad internacional por el riesgo de una confrontación de mayores dimensiones.

