Con un mensaje enfocado en frenar a la Cuarta Transformación (4T) y recuperar espacios institucionales, la organización Somos MX celebró este sábado su Asamblea Nacional Constitutiva en la Ciudad de México, paso indispensable para solicitar su registro como partido político ante el Instituto Nacional Electoral (INE).
El proyecto, identificado con la derecha y nutrido por experredistas, exfuncionarios electorales y perfiles vinculados a la llamada Marea Rosa, designó como dirigente nacional a Guadalupe Acosta Naranjo y como secretaria general a Cecilia Soto, ambos con larga trayectoria en la política partidista. La dirigencia anunció que trabajará para obtener el registro formal y competir en los próximos procesos electorales.
En su discurso, Acosta Naranjo planteó que la disputa actual “no es entre izquierdas y derechas”, sino entre “demócratas y autoritarios”, centrando sus críticas en el gobierno federal y en la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum. Sin embargo, más allá de esa narrativa de confrontación, Somos MX evitó perfilar con claridad una identidad ideológica propia, presentándose como un espacio abierto a corrientes que van desde la derecha democrática hasta la socialdemocracia, e incluso a quienes dicen no adscribirse a ideología alguna.
Entre las incorporaciones destacaron tres ministros en retiro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación: Ana Margarita Ríos Farjat, Javier Laynez Potisek y José Ramón Cossío. Ríos Farjat y Laynez dejaron el cargo tras las reformas al Poder Judicial promovidas en el sexenio anterior, cambios que modificaron la estructura de un órgano que durante años fue considerado cercano a sectores conservadores.
En el evento se presentaron personajes como el panista Gustavo Madero, y Emilio Álvarez Icaza, identificados con la Marea Rosa.
La asamblea también evidenció la presencia de rostros recurrentes en la oposición reciente, varios de ellos activos en movilizaciones contra la reforma electoral y vinculados al movimiento ciudadano conocido como Marea Rosa. Con ello, Somos MX se perfila más como un frente de reagrupamiento de cuadros tradicionales que como una fuerza emergente.
Sus dirigentes aseguraron que buscarán arrebatar la mayoría legislativa a Morena en 2027 y competir por la Presidencia en 2030. Por ahora, el nuevo partido apuesta a consolidarse como un bloque opositor amplio cuyo principal punto de cohesión es su oposición a la 4T.

