Entre piezas de madera tallada, postres elaborados por manos infantiles, pinturas, tejidos y acordes de guitarra, el Centro Cultural Universitario de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez se convirtió este fin de semana en un escaparate del talento fronterizo y del aprendizaje que cientos de alumnos desarrollaron durante el semestre.
La UACJ, a través del Instituto de Arquitectura, Diseño y Arte y su programa de Artes y Oficios, llevó a cabo la primera jornada de la LXX Muestra Final de Artes y Oficios, donde estudiantes de distintas edades presentaron los trabajos realizados durante el periodo enero-junio 2026.
Desde el mediodía del sábado, familias, amigos y visitantes recorrieron los pasillos del teatro Gracia Pasquel observando proyectos relacionados con artes plásticas, manualidades, gastronomía, bienestar, técnicas artísticas y tecnología, en un ambiente marcado por la convivencia y el entusiasmo de quienes encontraron en estos talleres una oportunidad para aprender, emprender o simplemente descubrir nuevas habilidades.
La muestra también estuvo acompañada por presentaciones musicales de los talleres de Canto y Guitarra, que dieron vida al recorrido entre estands y exposiciones instaladas dentro del recinto universitario.
Para muchos participantes, los cursos significaron más que una actividad extracurricular. Algunos encontraron una forma de iniciar un pequeño negocio; otros, una herramienta emocional para enfrentar el estrés cotidiano.
Citlali, alumna del taller de aplicación de uñas en acrílico, relató que comenzó practicando con familiares y amigas, hasta convertir el aprendizaje en una fuente de ingresos. Mientras tanto, Isaura Sánchez explicó que el macramé se transformó en una terapia personal y también en un emprendimiento que le ha permitido vender sus creaciones.
En el área infantil, madres de familia destacaron la confianza y autonomía que los pequeños desarrollan durante las actividades. Vanessa Rodríguez, madre de una niña inscrita en Mini Chef, aseguró que los talleres permiten a los niños desenvolverse y aprender en un ambiente dinámico y seguro.
La jornada también reunió a participantes de larga trayectoria dentro del programa. Francisco Vargas, quien forma parte de los talleres desde 2013, compartió que el labrado en madera se convirtió en una actividad que lo ayuda a relajarse y canalizar emociones mientras crea piezas útiles o decorativas.
La segunda parte de la muestra se realizará el próximo 7 de junio, en horario de 12:00 a 17:00 horas, nuevamente en el Centro Cultural Universitario.

