El día que recibieron el correo de aceptación no hubo gritos ni celebraciones desbordadas. Después de años de estudio, proyectos científicos, congresos, estancias académicas y largas jornadas de trabajo, Yareli Lizbeth Rojas Salazar y Emiliano Gómez Montañez confirmaban que el esfuerzo había dado el resultado que imaginaron desde que comenzaron a interesarse por la investigación médica: ambos habían sido admitidos en el Master of Science in Clinical Research de la Universidad de Harvard.
Los dos son egresados de la Licenciatura en Médico Cirujano de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ) y actualmente cursan sus estudios en Boston, Massachusetts, una de las ciudades con mayor tradición científica del mundo.
Aunque hoy comparten aulas en Harvard, su historia comenzó mucho antes. Se conocieron durante la preparatoria y volvieron a coincidir en la UACJ, donde desde 2018 compartieron clases, congresos, investigaciones y proyectos académicos que terminaron fortaleciendo una amistad basada en el trabajo en equipo.
Lejos de competir entre sí, ambos encontraron en esa relación un impulso para crecer. Yareli considera que el acompañamiento entre compañeros fue tan importante como el respaldo de los profesores, mientras que Emiliano destaca que cada proyecto desarrollado durante la carrera fue construyendo la trayectoria que hoy los llevó a una de las universidades más reconocidas del planeta.
Su acercamiento con Harvard no surgió de la casualidad. Desde los primeros semestres participaron en programas de investigación, movilidad e internacionalización impulsados por la UACJ, además de colaborar en áreas como oncología, biología molecular y genómica. Esa experiencia fortaleció su perfil académico y les permitió competir por un lugar en un programa altamente selectivo.
Tras graduarse en febrero pasado iniciaron el proceso de admisión, que incluyó evaluaciones académicas, exámenes de idioma, entrevistas y la revisión de su experiencia científica. Semanas después llegó la respuesta positiva.
Ambos coinciden en que el verdadero objetivo no es permanecer en el extranjero, sino regresar a México con nuevas herramientas para fortalecer la investigación clínica, generar colaboraciones internacionales y contribuir al desarrollo de mejores tratamientos para los pacientes.
Al hablar de su formación, los dos vuelven inevitablemente a Ciudad Juárez. Reconocen que fue la UACJ la institución que les abrió por primera vez las puertas de la investigación científica mediante programas de movilidad, laboratorios y el acompañamiento de profesores que confiaron en ellos desde los primeros semestres.
Ahora, cada vez que se presentan en Harvard, dicen con orgullo de dónde vienen.
«Estamos muy orgullosos de representar a la UACJ», afirma Yareli, convencida de que el talento formado en una universidad pública puede competir al más alto nivel internacional.
Antes de concluir la conversación, ambos dejaron un mensaje para las nuevas generaciones: confiar en sí mismos, aprovechar las oportunidades y entender que el camino hacia instituciones como Harvard no está reservado para unos cuantos. Para ellos, la diferencia no estuvo en la suerte, sino en la disciplina, la constancia y la decisión de no dejar de aprender.

