Aullidos en lugar de papers
Yo vi a las mejores mentes de mi generación hundidas entre papers
acumulando un hambre histérica por ser parte del SNI
estresados en la persecución del prestigio y el dinero,
con el currículo inflamado escrito sobre los cuadros del papel sanitario
exigiendo que los llamen “doctores” con esa forma de nombrar artificiosa,
especializados en dar vueltas y vueltas alrededor de un círculo con cuatro esquinas
como los perros que persiguen un conejo imaginario en el galgódromo
encerrados en las paredes de una academia que es una torre de marfil paradisiaca
con esas formas de citar que se estiran como la soga del ahorcado,
quienes les dicen a sus alumnos que los citen para acumular puntajes
mientras convierten al saber en moneda de cambio para trepar
flotantes sobre los veinte mil pesos mensuales que significa tener el nivel uno,
quienes se citan unos a otros de forma repetida e infame
con los ojos inflamados de tanto verse en el espejo de las citas,
quienes convierten las tesis de sus asesorados en un botín de artículos
publicables a dos manos con el nombre del tesista y el tutor,
quienes se pelean por los mejores tesistas de doctorado
y exprimen de las páginas hasta la última gota de tinta publicable,
quienes convierten a las universidades en máquinas de pensar
que intercambian el saber por treinta monedas de plata,
quienes llaman a la puerta de Judas para publicar el siguiente artículo
en una revista mercenaria que cobra en dólares por la publicación,
quienes se acurrucan en los títulos nobiliarios colgados sobre los muros
de un cubículo que tiene la forma de una jaula escritural,
con el manual APA bajo el brazo como si fuera una biblia
que comienza con el génesis de la razón y termina con el apocalipsis del formato,
en un principio Adán fue la inducción y Eva fue la deducción
entre ambos Dios lanzó una serpiente que decía palabra por palabra las forma de citar:
primero el apellido del autor luego el año al final el número de página,
si son más de cinco autores es una orgía que debe abreviarse anotando et al
las formas de citar acumuladas una sobre otra hasta el hartazgo,
quienes escriben bajo el automatismo del saber secuestrado
entre los laberintos de lo cuantitativo y lo cualitativo,
adiestrados en la forma de plantear datos y argumentos
con la frialdad heredada de Popper, Durkheim, Newton y Descartes,
quienes hundieron su pensamiento en el abismo de los datos
fríos datos que se amontonan en medio de los silencios y los ruidos,
datos enlatados en algoritmos estadísticos y hermenéuticas que convierten al mundo
en un cadáver que se coloca sobre la plancha mortuoria de AtlasTi,
quienes hablaron durante setenta horas continuas en un congreso de investigación
que parecía no tener fin entre los embelesos de la corte académica,
con sus reyes y sus reinas, sus príncipes y princesas,
con los títulos nobiliarios de una aristocracia que engrosa los currículos
hasta llenar páginas enteras de charcos y lodo existencial
operadores del saber producido en las fábricas de papers
hablando gritando vomitando introducciones y conclusiones,
abstacts y palabras clave donde jamás podrá caber el árbol del mundo
cuyas ramas no dejan de estirarse hacia el cielo,
quienes llegaron a pensar que el saber es el hilo negro que sirve para suturar las
heridas del mundo,
embriagados por la razón producida en el pensamiento funcional de la investigación,
hundidos en la lógica lineal de las causas y los efectos
de las variables que se pueden manipular como si fueran un tornillo del mundo,
quienes escriben artículos en serie para que el pago del SNI siga llegando mes con mes
sin interrupciones ni tardanzas que rompan la cadena de producción del saber,
quienes han convertido al pensamiento en una burocracia de reportes
cuántos artículos publicados cuántos capítulos de libro paridos en cesárea
cuántos tesistas titulados cuántas citas acumuladas sobre las trampas del conteo,
quienes se pierden en lo plano de un tablero de ajedrez
que se juega de forma pretenciosa e infame
hay que publicar el siguiente artículo a toda prisa porque el tiempo se agota
mate del tonto tres movimientos y cae el abstract
dos movimientos y se desploma el marco metodológico junto con los fundamentos teóricos
un movimiento más y pueden verse los agujeros de las conclusiones,
quienes toman al rey como si fuera un peón
y lo colocan en el mismo lugar desde hace siglos al centro demasiado al centro
con el lenguaje gris de la academia que no tiene belleza alguna,
quienes escarban sobre el mismo lugar
un agujero sobre los cuadros negros de lo cuantitativo
otro agujero sobre los cuadros blancos de lo cualitativo,
y en las junturas donde esos cuadros no son negros ni blancos otro agujero más,
quienes se desplazan sobre un tablero de ajedrez que es un mapa para trepar,
atareados y con el tiempo encima no dejan de escarbar
sobre el terreno fangoso del lenguaje académico
quienes juegan al ajedrez con la mirada colocada sobre la incertidumbre
porque la última palabra de un perfil SNI es una sigla que no es un nombre,
una palabra que se dice con los ojos cerrados y el corazón guardado en el congelador
un “sistema” que se desplaza hacia adelante como los peones del ajedrez
casilla por casilla agujero por agujero,
quienes se mueven sobre sesenta y cuatro cuadros que forman parte de un “sistema”,
hay que sujetarse a las reglas para pensar hay que seguir los protocolos para escribir
hay que producir ponencias en lugar de Macondos
hay que escribir papers en vez de Quijotes García Márquez hubiera sido nivel tres
Cervantes estaría cobrando la beca de creador emérito mientras el lugar de La Mancha
crece hacia abajo un agujero negro en un tablero de ajedrez,
quienes calculan el siguiente movimiento sobre el territorio minado de la academia
no importa que el acto de subir una escalera se desplome hacia abajo,
hay que escarbar sobre las nueve mil palabras que forman un artículo científico
publicado en una revista de cuyo nombre nadie quiere acordarse,
quienes se pierden en el mismo movimiento de hace siglos
la pala del pensamiento y el pico de la escritura
las dos manos que escarban y el agujero que crece hacia abajo,
demasiado hacia abajo,
quienes se vuelven grises y comunes hasta el hartazgo de la repetición,
nunca jamás un paper dejará de ser el mismo agujero
las mismas preguntas respondidas con las mismas respuestas,
como las mulas que dan vueltas y vueltas alrededor de la piedra del molino,
sobre la misma superficie teórica sobre el mismo trayecto metodológico
sobre las mismas palabras que se estiran hasta la banalidad que se vuelve rutina
lo que importa es acumular puntajes y avanzar en las casillas del SNI,
quienes se vuelven predecibles para el siguiente artículo
para la siguiente categoría conceptual para la siguiente técnica de investigación,
se trata de dar vueltas en torno a la rueda de un molino,
con las cuatro patas apoyadas sobre el piso
el movimiento circular del pensamiento científico que se desplaza
de izquierda a derecha: paso uno amarrar el pensamiento a una rueda,
paso dos hacer girar la escritura en la dirección correcta,
paso tres publicar el artículo a como dé lugar,
paso cuatro reportar la escritura ante la burocracia del SNI,
paso cinco cumplir con el puntaje requerido para seguir cobrando
veinte mil pesos que se agregan al salario de un profesor de tiempo completo
en la universidad,
quienes se han vuelto fríos ante el acto creativo del pensar
sujetos de un “sistema” que administra lo pensado: máximo tres palabras clave,
doscientas palabras para el abstract y nueve mil palabras por artículo
sin contar la bibliografía,
quienes no hierven con el fuego del pensamiento que se vuelve incendiario
más allá de los protocolos, los formatos y las pautas,
quienes abdican ante la creatividad del pensamiento
sujetos de una soga alrededor del cuello,
quienes convierten el acto del pensar en un molde
en una cicatriz que no cerrará nunca por completo,
quienes guardan silencio ante el abismo
ante la belleza del abismo que no deja de crecer irremediablemente,
quienes convierten el pensamiento y la escritura en un acto de producción a destajo
bajo las reglas de un saber domesticado en los rediles de fabricación capitalista,
quienes cierran los ojos y se pierden en la tinta de un paper,
entre los espacios en blanco de los papers valuados por dinero y prestigio,
publican luego existen validan la publicación entonces cobran
engrosan el currículo y alimentan la cartera con la beca gubernamental del SNI,
yo tengo un nombre que se escribe con letras minúsculas
sobre un papel lleno de borraduras y tachones
me emputan los “papers” me emputan las reglamentaciones que asfixian la escritura
me emputa la aristocracia del SNI con sus títulos nobiliarios y sus laberintos monetarios,
prefiero aullar en vez de escribir papers
con todo el ruido que pueda caber en mi garganta que hierve
que se agita impregnada de alcohol y desmesura,
prefiero la belleza de este primer lenguaje
que crece como el pasto silvestre entre las cuarteaduras del cemento,
que cambia a cada rato de forma impredecible y azarosa,
prefiero el grito que sale de una herida abierta donde se asoma el corazón,
lejos de los santorales del SNI a la distancia de la academia universitaria
que convierte la escritura en una máquina de pensar envenenada,
prefiero dejar mi nombre en esta orilla donde el polvo sigue siendo polvo…

