Los aforismos son esas sentencias breves y fulminantes que concentran una experiencia amplia en apenas unas líneas. Su fuerza reside en la capacidad de condensar un saber complejo y transformarlo en una especie de espejo: reflejan una regla, una intuición o una ley no escrita que puede aplicarse tanto a la ciencia como al arte.
En su aparente sencillez se esconde una vocación profunda: decir mucho con muy poco, provocar reflexión más que ofrecer respuestas cerradas, y dejar una resonancia que continúa más allá de la lectura.
Sabemos que la palabra aforismo tiene su origen en las reglas redactadas por el médico griego Hipócrates (400 a.C. – 370 a.C.), quien utilizó este formato para transmitir observaciones clínicas y principios médicos de manera clara y memorable. Uno de esos disparos breves que nos dejó dice: “El alimento dado al que tiene fiebre, en la convalecencia le vigoriza; durante la enfermedad, le empeora”. En esa frase mínima se condensa una comprensión precisa del cuerpo, del tiempo de la enfermedad y del cuidado, demostrando que el aforismo nació como una herramienta de conocimiento práctico antes de convertirse en un género literario.
Con el paso de los siglos, el aforismo abandonó el consultorio médico para instalarse en el territorio del pensamiento, la filosofía y la literatura. Hoy lo encontramos como una forma privilegiada de reflexión sobre la vida, el arte y la condición humana. En ese espíritu, presentamos a cuatro autores fundamentales, cada uno con tres aportaciones breves y sustanciosas que dialogan con el arte o la ciencia: Fernando Pessoa, Oscar Wilde, María Zambrano y Antonio Porchia, voces distintas que demuestran que, a veces, una sola línea basta para abrir un mundo entero.
Fernando Pessoa
Pensar una flor es verla y olerla y comer un fruto es saber su sentido.
Somos el no ser de Dios. Plurales, no existimos; compuestos, estamos muertos.
Soy una multitud. Cuando pienso o siento, ignoro quién piensa o siente.
Oscar Wilde
La perversidad es un mito inventado por las buenas personas para explicar el curioso atractivo de las demás.
La verdad deja de serlo cuando más de una persona cree en ella.
Estoy convencido de que en un principio Dios hizo un mundo distinto para cada hombre, y que es en ese mundo, que está dentro de nosotros mismos, donde deberíamos intentar vivir.
María Zambrano
A nada se llega por uno mismo.
El arte que se ve como arte es distinto del arte que hace ver.
Escribir es defender la soledad en la que se está.
Antonio Porchia
Casi siempre es el miedo de ser nosotros lo que nos lleva delante del espejo.
¿Habría este buscar eterno si lo hallado existiese?
Ser alguien es ser alguien solo. Ser alguien es soledad.
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Fernando Pessoa (1888-1935) fue un escritor portugués, especialmente reconocido por sus heterónimos: Alberto Caeiro, Alexander Search, Álvaro de Campos, Bernardo Soares y Ricardo Reis. Su extensa obra se vio quebrada con su prematura muerte a los 47 años de edad.
Oscar Fingal O’Flahertie Wills Wilde (1854-1900), conocido como Oscar Wilde, fue un escritor, poeta y dramaturgo de origen irlandés.Wilde es considerado uno de los dramaturgos más destacados del Londres victoriano tardío
María Zambrano Alarcón (1904-1991) fue una intelectual, filósofa y ensayista española. Su extensa obra, entre el compromiso cívico y el pensamiento poético, no fue reconocida en España hasta el último cuarto del siglo XX, tras un largo exilio
Antonio Porchia (1885-1968) fue un poeta italo-argentino autor de un único libro publicado titulado Voces

