A partir del jueves 22 de octubre de 2026, quienes soliciten incorporarse a este esquema enfrentarán restricciones para elegir el salario con el que desean continuar cotizando. La modificación fue anunciada mediante un acuerdo publicado el 21 de octubre en el Diario Oficial de la Federación (DOF).
Hasta ahora, los trabajadores podían elegir una base de cotización de hasta 25 Unidades de Medida y Actualización (UMA), independientemente de que su último salario registrado ante el IMSS hubiera sido considerablemente menor.
Con las nuevas disposiciones, el salario base para las nuevas incorporaciones estará limitado al último salario registrado al causar baja del régimen obligatorio, más una UMA diaria, sin que pueda ser inferior al salario mínimo aplicable.
La modificación afecta especialmente a quienes planeaban realizar aportaciones elevadas durante los últimos cinco años de su vida laboral para mejorar el promedio salarial utilizado en el cálculo de su pensión.
¿Qué es la Modalidad 40?
La Modalidad 40, conocida oficialmente como Continuación Voluntaria en el Régimen Obligatorio, permite que una persona que dejó de trabajar para un patrón continúe realizando aportaciones al IMSS por su cuenta.
Mediante este esquema, los trabajadores pueden seguir acumulando semanas cotizadas y mantener aportaciones para los seguros de invalidez y vida, así como de retiro, cesantía en edad avanzada y vejez.
La modalidad resulta particularmente importante para quienes comenzaron a cotizar antes del 1 de julio de 1997 y pueden elegir pensionarse conforme a la Ley del Seguro Social de 1973.
En ese régimen, el cálculo de la pensión considera, entre otros factores, el promedio del salario base de cotización de las últimas 250 semanas, el número total de semanas acumuladas y la edad del trabajador al momento del retiro.
Por esa razón, algunas personas utilizaban la Modalidad 40 para incrementar su salario de cotización durante aproximadamente cinco años, buscando mejorar la cantidad que recibirían mensualmente al pensionarse.
Sin embargo, el pago de aportaciones elevadas no garantiza por sí mismo una pensión determinada. El resultado depende del historial individual de cada trabajador.
Los trabajadores con salarios bajos, los más afectados
La principal consecuencia de las nuevas reglas es que las personas con salarios bajos en su último empleo ya no podrán elegir libremente una base considerablemente superior para incorporarse a la Modalidad 40.
Por ejemplo, un trabajador que terminó su relación laboral con un salario base de $15,000 mensuales podía anteriormente solicitar su incorporación con una base mucho mayor, siempre que respetara el límite legal de 25 UMA.
Con el nuevo criterio, su salario máximo de cotización estaría vinculado a esos $15,000, más el equivalente mensual de una UMA diaria.
En 2026, la UMA diaria es de $117.31, por lo que el incremento permitido equivale aproximadamente a $3,519 por un periodo de 30 días.
Así, una persona cuyo último salario base fue de $15,000 mensuales podría incorporarse con una base aproximada de $18,519.
En cambio, alguien que dejó su empleo con un salario registrado de $60,000 mensuales tendría un margen considerablemente mayor, pues su nueva base podría aproximarse a $63,519.
Esto significa que el efecto de la restricción será diferente según el nivel salarial con el que cada trabajador haya causado baja ante el IMSS.
Ejemplos de cómo cambiarán las aportaciones
La diferencia difundida por empresas consultoras puede observarse al comparar distintos niveles salariales, utilizando el valor de la UMA vigente en 2026.
| Último salario mensual | Nueva base máxima aproximada |
|---|---|
| $10,000 | $13,519 |
| $15,000 | $18,519 |
| $20,000 | $23,519 |
| $25,000 | $28,519 |
| $40,000 | $43,519 |
| $60,000 | $63,519 |
Los ejemplos son ilustrativos y consideran periodos de 30 días. Para determinar la cantidad exacta debe utilizarse el salario base diario registrado ante el IMSS, que puede ser diferente del sueldo recibido por el trabajador.
Antes del cambio, una persona con un último salario de $15,000 podía elegir cotizar con una base cercana a $88,000 mensuales, equivalente a 25 UMA diarias durante 30 días.
Con las nuevas disposiciones, su base máxima sería aproximadamente de $18,519 mensuales.
Esta diferencia repercute en las aportaciones que puede realizar y, tratándose de trabajadores de la Ley 73, en el salario promedio que se utilizará para calcular su futura pensión.
¿Cuánto tendrán que pagar mensualmente?
Durante 2026, la cuota de la Modalidad 40 equivale al 14.438% del salario base de cotización, de acuerdo con el porcentaje aplicable para ese año.
Así, un trabajador cuyo último salario registrado fue de $15,000 mensuales podría pagar aproximadamente $2,674 por un periodo de 30 días si elige la nueva base máxima.
Quien terminó su relación laboral con un salario de $25,000 mensuales podría aportar alrededor de $4,118 por el mismo periodo.
Por su parte, alguien con un último salario de $40,000 mensuales tendría una aportación aproximada de $6,283.
Anteriormente, el trabajador podía elegir una base mucho más elevada, siempre dentro del límite legal. En 2026, cotizar con 25 UMA representaba una aportación cercana a $12,700 por un periodo de 30 días.
Las cuotas seguirán modificándose conforme a los porcentajes establecidos para los próximos años y a la actualización de la UMA.
¿Qué pasará con las pensiones de 30 mil o 40 mil pesos?
Uno de los principales atractivos de la Modalidad 40 para los trabajadores de la Ley 73 era la posibilidad de incrementar el promedio salarial de las últimas 250 semanas.
Algunas personas realizaban aportaciones elevadas durante aproximadamente cinco años con la intención de alcanzar pensiones de $30,000, $40,000 o incluso cantidades superiores.
Sin embargo, esas pensiones dependían de otros factores, principalmente las semanas acumuladas y la edad del trabajador al pensionarse.
Con las nuevas restricciones, quienes tuvieron salarios bajos en su último empleo enfrentarán mayores dificultades para elevar su promedio salarial mediante este mecanismo.
Por ejemplo, una persona con un último salario de $15,000 mensuales ya no podría incorporarse directamente con una base equivalente a 25 UMA.
Su futura pensión tendría que calcularse considerando la base salarial permitida, las semanas acumuladas y los demás requisitos legales.
Los trabajadores que ya tenían salarios elevados al momento de causar baja conservarán un margen mayor para realizar aportaciones altas, aunque también estarán sujetos a las nuevas limitaciones.
¿Qué sucederá con quienes ya están inscritos?
El acuerdo establece que las personas incorporadas a la Modalidad 40 antes de su entrada en vigor conservarán las condiciones y salarios contratados hasta que concluya el periodo vigente.
También reconoce las semanas y los salarios efectivamente pagados, que seguirán teniendo validez para el cálculo de sus derechos pensionarios.
Sin embargo, quienes concluyan su periodo contratado y soliciten una nueva incorporación quedarán sujetos a las condiciones establecidas por el acuerdo.
Esto significa que la protección de las condiciones anteriores está vinculada al periodo contratado y no constituye una garantía de renovación indefinida bajo las mismas reglas.
Ya no habrá nuevas inscripciones retroactivas
Otra modificación establece que las nuevas incorporaciones surtirán efectos únicamente a partir de la fecha de presentación de la solicitud.
Con ello, las nuevas solicitudes dejarán de tener efectos retroactivos.
El acuerdo también ordena realizar ajustes administrativos y tecnológicos para que los procedimientos de inscripción se desarrollen mediante mecanismos digitales.
El objetivo señalado por el IMSS es garantizar la trazabilidad y consistencia de los registros de afiliación.
Asimismo, se contempla la creación de un canal de atención para revisar casos especiales relacionados con la aplicación de las nuevas disposiciones.
Una medida temporal pendiente de revisión
El Consejo Técnico del IMSS estableció que las restricciones tienen carácter temporal mientras se realiza un análisis sobre los efectos financieros de la Modalidad 40.
La Dirección de Finanzas tendrá un plazo máximo de seis meses, contado desde la emisión del acuerdo, para elaborar ese estudio.
Posteriormente, la Dirección Jurídica contará con un plazo de hasta seis meses desde la recepción de los resultados para coordinar una propuesta de modificaciones normativas.
El documento establece que el Consejo Técnico deberá evaluar la continuidad de las medidas temporales a partir de los resultados del análisis.
Por lo tanto, las nuevas restricciones no tienen una fecha automática de vencimiento y permanecerán sujetas a las decisiones posteriores del instituto.
El acuerdo entrará en vigor el jueves 22 de octubre de 2026 y modificará las condiciones de incorporación para quienes pretendan utilizar la Modalidad 40 como mecanismo para continuar cotizando y mejorar su futura pensión.

