Daniela Álvarez y Alejandro Domínguez llegaron a la mesa con una sonrisa suficientemente amplia como para que nadie confundiera el desayuno con una reunión de adversarios. La presidenta estatal del PAN y el dirigente del PRI sostuvieron este lunes su primer encuentro formal para explorar una posible coalición electoral en Chihuahua rumbo a 2027.
La fotografía también dejó material para la lectura política. Álvarez apareció con saco negro y blusa rosa, mientras Domínguez llevó una camisa roja con distintivos del PRI. Cada quien conservó los colores cerca del cuerpo, aunque durante el desayuno las diferencias partidistas parecieron quedar, por unas horas, junto a las tazas de café.
La reunión se realizó en La Casona, en la capital del estado. El objetivo oficial fue abrir canales de comunicación, encontrar coincidencias y analizar la posibilidad de construir una propuesta conjunta. Daniela Álvarez confirmó que ella invitó a desayunar al priista y explicó que todavía se trata de un acercamiento inicial.
Domínguez aseguró que cualquier acuerdo deberá responder al interés de los chihuahuenses y dijo que el PRI está dispuesto a continuar las conversaciones. Entre los temas donde ambas fuerzas encuentran coincidencias aparecen seguridad, desarrollo económico, campo y agua.
La conversación inevitablemente llegó a 2027. El dirigente priista incluso señaló que, si Marco Bonilla termina siendo el perfil más competitivo de una eventual alianza, el PRI estaría dispuesto a respaldarlo para la gubernatura. Álvarez, por su parte, ha insistido en que primero deben construirse acuerdos y después discutir candidaturas.
PAN y PRI ya caminaron juntos en procesos electorales anteriores. Ahora vuelven a mirarse mientras Morena busca conquistar el Gobierno del Estado. Por lo pronto no hay coalición firmada ni reparto de candidaturas. Hay conversaciones, café y dos dirigentes sonrientes.

