El cuerpo humano puede convertirse también en superficie para una obra artística. Colores, formas y texturas transforman temporalmente la piel mediante el Body Paint, una de las manifestaciones contemporáneas del Body Art, corriente que utiliza el propio cuerpo como soporte, medio de expresión y parte central de la creación.
Aunque pintar y modificar el cuerpo tiene antecedentes milenarios en distintas culturas, el Body Art como movimiento artístico contemporáneo surgió principalmente en Europa y Estados Unidos durante las décadas de 1960 y 1970. Artistas comenzaron entonces a utilizar el cuerpo para explorar mediante performances, intervenciones, fotografía y pintura temas relacionados con la identidad, la sociedad y la propia condición humana.
Una muestra de esta expresión llegó a la Sala de Arte Germán Valdés Tin Tan, donde el Instituto para la Cultura del Municipio de Juárez (IPACULT) realizó el cierre de la exposición fotográfica “Crónicas de la Piel”, “Skin Canvas Collective”, acompañado de una demostración de Body Paint en vivo.
Durante la actividad, el público pudo seguir directamente el proceso mediante el cual los artistas transformaron cuerpos humanos en lienzos, utilizando distintas técnicas de pintura corporal. Los asistentes también tuvieron oportunidad de conversar con los participantes y conocer las características de esta disciplina.
Una particularidad del Body Paint es su naturaleza efímera. La obra existe sobre la piel durante un periodo limitado y desaparece posteriormente, por lo que la fotografía adquiere importancia como registro y memoria de la creación.
David Zapien, encargado de la exposición, destacó la respuesta obtenida desde la inauguración de “Crónicas de la Piel” y la oportunidad de mostrar al público cómo se desarrolla una obra de estas características.
La encargada de la Dirección General del IPACULT, Ogla Liset Olivas, señaló que estas actividades buscan fortalecer el vínculo entre los espacios culturales y la comunidad, además de acercar a públicos de diferentes edades al trabajo de artistas locales.
El cierre permitió así trasladar las imágenes exhibidas en la sala hacia una experiencia en vivo, mostrando al público una disciplina en la que la piel deja temporalmente de ser únicamente parte del cuerpo para convertirse en el soporte de la creación artística.

