Rocío Cerón nació en la Ciudad de México. Es poeta, ensayista, artista y performer. Su obra indaga en las formas de construcción de la memoria, sus vacilaciones, la suspensión del sentido (para crear otros sentidos) y el desplazamiento como territorios de choque desde los cuales construye escrituras y piezas transmediales.
En 2026 recibió el Reconocimiento por Trayectoria Artística otorgado por la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo. En 2023 obtuvo la Michael Rothenberg International Poets Grant. En 2022 fue beneficiaria de la Residencia Córdoba-Ciudad de las Ideas, de la Fundación Artdecor, en España; de la residencia del Centro de Investigación, Innovación y Desarrollo de las Artes (CEIIDA), en Monterrey, México; y de la Residencia Artística del Tecnológico de Monterrey (TEC), Región Centro-Sur, todas orientadas a la creación de poesía sonora y performática para la intervención de espacios públicos.
En 2021 fue una de las 25 artistas seleccionadas para la Bienal de Fotografía del Centro de la Imagen, en México, con el videopoema Potenciales Evocados. Desde 2010 forma parte del Sistema Nacional de Creadores de Arte de México (SNCA). Su obra puede consultarse en www.rocioceron.com y en www.instagram.com/laobservante/.
Para la autora, la poesía explora lo imposible y cuestiona el origen mismo de la existencia. Defiende una literatura mexicana plenamente vigente, rechaza el elitismo como fuerza dominante y apuesta por la experimentación interdisciplinaria. Considera indispensable la lectura, la investigación y la paciencia en el proceso creativo, mientras prepara una nueva etapa de escritura tras revisar su propia obra.
—¿Qué busca responder la poesía?
Es lo imposible y lo posible. El origen después del origen de todos los orígenes y el acertijo más grande de la humanidad. Una pregunta con respuestas como astros, millares de astros.
—¿Cómo fue tu primer acercamiento a la literatura?
A través del cuento corto y el ensayo.
—¿Crees que a la literatura mexicana contemporánea le falta algo para posicionarse globalmente?
No le falta nada. Está ahí, en diálogo con otras tradiciones literarias y desde distintos espacios.
—¿Quiénes son los escritores vivos más importantes para ti?
No suelo pensar en quién es más importante. Me interesa más dialogar con la obra, sea de autores o autoras vivos. Lo que importa siempre es la obra.
—¿Existe elitismo en la poesía mexicana?
No lo creo. Existen diversos grupos que se pelean la parcela; es decir, ese brevísimo territorio donde puede haber dinero, poder o influencia. Son grupúsculos. Lo más vital sucede en múltiples frentes, en espacios independientes o institucionales que entienden que la poesía es una multiplicidad de formas, acercamientos y poemas.
—¿Cómo es tu proceso creativo?
Mucha lectura, mucha reflexión, escritura, borrar, tachar, volver a leer, reflexionar, escribir, editar, editar y dejar descansar el texto para volver a él. Tiempo y paciencia. Investigación. Pienso en el poema, en el proceso del poema, siempre.
—¿La poesía mexicana sigue siendo conservadora frente a propuestas interdisciplinarias?
Absolutamente, pero no toda. Sí hay poetas que parece que nunca leyeron las vanguardias o que no entienden que la interdisciplina es una parte esencial y natural de la poesía. También hay quienes están en búsquedas intermediales e interdisciplinares que hacen friccionar la forma, el fondo y el lenguaje poético.
—¿Cómo observas el papel actual de las mujeres dentro de la literatura mexicana y sus espacios de poder?
La coordinadora nacional de Literatura es una mujer: Minerva Reynosa. Creo que en la literatura, y en el mundo de los libros, la edición y todo su ecosistema, hay muchísimas mujeres. Eso abre otras sensibilidades; sin embargo, también considero necesaria una mayor apertura de temas y no quedarse únicamente en las modas temáticas.
—¿Qué tanto apoyo o reconocimiento sientes que recibe la experimentación artística, como los performances y otras formas creativas de expresión?
Poco. Debería haber mucho más apoyo. Aun así, existen iniciativas como la beca DISLECCIA, de la Universidad Autónoma de Nuevo León, que otorga dos becas y un premio a proyectos y libros de poesía experimental y expandida.
—¿En qué trabajas actualmente? ¿Qué proyectos tienes en puerta?
Estoy justamente en un momento de lectura y de escucha. Este año se han reimpreso algunos de mis libros: Nudo Vortex, publicado por Literal Ediciones (va en su tercera reimpresión); Basalto, publicado en Estados Unidos por Editorial Casa Vacía (segunda reimpresión); y Borealis, en el Fondo de Cultura Económica (primera reimpresión). Además, a finales del año pasado se publicó Áurica Speculari, mi libro más reciente.
Ha sido un momento para observar y leer hacia atrás, para adentrarme en mi propia escritura desde otro ángulo y otro momento. Eso me ha abierto nuevas puertas, nuevas reflexiones y una página en blanco desde la cual volver a responder aquella pregunta con respuestas como astros, millares de astros: ¿qué es lo posible?, ¿qué es la vida?
Rocío Cerón ha publicado los álbumes de poesía sonora Speculari (2024), MiiuniI (España, 2022) y Sonic Bubbles (México, 2020). Su libro más reciente es Áurica Speculari (Cuatro Triángulos Ediciones, 2025).

