Con el objetivo de fortalecer la producción nacional y reducir la dependencia de importaciones, el Gobierno federal anunció un acuerdo con la industria siderúrgica y el sector de la construcción para priorizar el uso de acero mexicano en obras públicas y desarrollos habitacionales en el país.
La estrategia contempla que proyectos de infraestructura como carreteras, trenes y otras obras impulsadas por la administración federal utilicen, en su mayoría, acero producido en México. A este compromiso se suman organismos como la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción y la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de la Vivienda, que también adoptarán el uso de insumos nacionales en sus proyectos.
La presidenta Claudia Sheinbaum destacó que este acuerdo forma parte de una política orientada a potenciar la industria nacional, al tiempo que recordó la implementación de aranceles a importaciones de acero provenientes de países con los que México no mantiene tratados comerciales, como una medida para proteger al sector.
Por su parte, la secretaria de Anticorrupción y Buen Gobierno, Raquel Buenrostro, explicó que la iniciativa se enmarca dentro del Plan México, que busca impulsar la proveeduría interna y sustituir importaciones estratégicas. Añadió que se contempla facilitar financiamiento para proyectos que integren acero nacional, con el fin de incentivar su consumo.
En tanto, representantes de la industria siderúrgica señalaron que el acuerdo permitirá respaldar miles de empleos y dar certeza a inversiones en curso, además de fortalecer la competitividad del sector, que en los últimos años ha enfrentado presiones por medidas comerciales externas, particularmente en el mercado estadounidense.

