La buena racha de Bravos de Juárez se quedó en el camino ante el campeón. El conjunto fronterizo llegó al infierno del Estadio Nemesio Díez con dos victorias consecutivas en la bolsa, pero terminó doblando las manos ante un Toluca que supo descifrar el partido y se llevó la victoria 3-1 en el cierre de la jornada 10 del Clausura 2026.
Durante buena parte del encuentro, los Bravos jugaron con orden, como un equipo que sabe pararse bien atrás y esperar su momento. Por más de 50 minutos lograron trabar el duelo, cerrando espacios y complicándole la circulación al bicampeón, que por momentos parecía perdido en un laberinto táctico armado por los dirigidos de Pedro Caixinha.
Pero en el futbol, a veces basta una jugada para cambiar el libreto. El punto de quiebre llegó desde los once pasos. El brasileño Helinho cobró con sangre fría un penal al minuto 54 y abrió el marcador para los Diablos, soltando la presión en las tribunas del Nemesio Díez.
Con el 1-0 en la pizarra, Toluca tomó confianza y empezó a inclinar la cancha. El técnico Antonio Mohamed movió piezas desde la banca y el efecto se notó. En una jugada a balón parado, Antonio Briseño apareció dentro del área para rematar de cabeza y poner el segundo al 70.
Bravos no bajó los brazos y respondió casi de inmediato. Guilherme Castilho acercó a los fronterizos al minuto 72 tras una jugada colectiva que devolvió la esperanza a los visitantes. El cierre fue intenso, con Juárez lanzado al frente buscando el empate.
Sin embargo, cuando el reloj agonizaba, apareció la jerarquía del goleador. Paulinho sentenció el partido en tiempo de compensación (90+8) y aseguró los tres puntos para los escarlatas.
Con el resultado, Toluca se mantiene firme en la pelea por la cima con 24 puntos, a solo uno del líder Cruz Azul. Bravos, por su parte, frenó su buena racha y se quedó en el lugar 12 de la tabla, sumando su quinta derrota bajo el mando de Pedro Caixinha.

