El vivero de El Chamizal ha logrado acelerar sus trabajos de reforestación y rehabilitación gracias a la participación de voluntarios, quienes han permitido avanzar en una sola jornada lo que normalmente tomaría varios días, informó la encargada del espacio, Teresita Cavazos Meléndez.
En las actividades más recientes, personal de la empresa Harman se sumó con un grupo de 18 voluntarios que participaron en el llenado de bolsas con tierra, preparativos para la próxima siembra de mezquite programada esta misma semana. De manera paralela, colaboradores de Lear Planta Fuentes apoyaron en la remoción de raíces de árboles derribados por los vientos recientes, así como en labores de limpieza y rehabilitación de áreas destinadas a nuevas plantaciones.
Cavazos Meléndez explicó que el vivero enfrenta limitaciones de personal para atender una extensión de cinco hectáreas, por lo que la participación ciudadana se ha convertido en un factor clave para mantener el ritmo de trabajo. Destacó que la suma de esfuerzos permite optimizar tiempos y ampliar el alcance de las acciones ambientales en la zona.
Por su parte, representantes de las empresas participantes coincidieron en que estas jornadas forman parte de sus programas de responsabilidad social, al tiempo que contribuyen a generar conciencia entre sus colaboradores sobre la importancia del cuidado del entorno. Señalaron que involucrarse en este tipo de iniciativas también representa una forma de aportar al bienestar de la comunidad.
Las jornadas de voluntariado se han fortalecido mediante la coordinación con organizaciones como Fondo Unido, lo que ha permitido mantener una participación constante de grupos cada 15 días. Este trabajo conjunto entre sociedad, empresas y gobierno comienza a reflejarse en la recuperación de espacios verdes y en el impulso a la reforestación urbana en la ciudad.

