El río Bravo comenzó a aumentar su caudal durante la tarde de este miércoles y puso en marcha un operativo preventivo en la franja fronteriza. Protección Civil advirtió que la creciente podría alcanzar durante la noche los carriles del cuerpo norte de la vialidad Norzagaray, por lo que mantiene vigilancia en los sectores considerados de mayor riesgo.

La alerta surgió alrededor de las 4:00 de la tarde, cuando ciudadanos que se encontraban en el Parque de las Tortugas reportaron al 911 que la corriente estaba aumentando. Elementos de Bomberos y Protección Civil acudieron al sitio y posteriormente extendieron los recorridos hacia el sector conocido como las 13 compuertas.
Sergio Rodríguez, titular de Protección Civil, informó que se estableció comunicación con la Comisión Internacional de Límites y Aguas para conocer la evolución de la creciente. Las estimaciones indican que el caudal podría alcanzar aproximadamente 130 metros cúbicos por segundo.
El volumen proviene principalmente de las lluvias registradas en Hatch, Doña Ana y la Sierra de Socorro, en Nuevo México. En el condado de Doña Ana se reportaron acumulaciones de entre 70 y 80 milímetros, además de aportaciones provenientes de otros cauces que desembocan en el río Bravo.

De acuerdo con el pronóstico, el incremento más importante comenzaría alrededor de las 10:00 de la noche y alcanzaría su punto máximo entre esa hora y la medianoche. Existe la posibilidad de que el agua llegue al carril norte de la avenida Norzagaray, aunque hasta el momento los análisis no anticipan que rebase la cortina de protección.
Los recorridos preventivos se extendieron hasta la Casa de Adobe, donde las autoridades comenzaron a retirar y advertir a personas que permanecían cerca del bordo. Protección Civil señaló que las lluvias han reblandecido el terreno y acercarse a las orillas representa riesgo de caídas o deslaves.
También se utilizará maquinaria para bloquear temporalmente algunos sifones de desfogue ubicados cerca de sectores habitacionales. Estas estructuras normalmente permiten desalojar agua hacia el río, pero durante una creciente podrían invertir el flujo y permitir que ingrese hacia las viviendas.
El operativo se realiza en coordinación con Seguridad Vial y la Secretaría de Seguridad Pública Municipal. Las autoridades mantendrán especial vigilancia en los puntos bajos de las 13 compuertas durante la noche y madrugada.
Protección Civil pidió a la población no acudir al río para observar la creciente, mantener alejados a los niños, evitar detener vehículos sobre Norzagaray y no intentar atravesar ninguna corriente. Después de la medianoche, el nivel comenzaría a disminuir gradualmente durante la madrugada del jueves.

