Las dirigencias nacionales de Morena, el Partido del Trabajo y el Partido Verde Ecologista de México anunciaron su respaldo total al denominado Plan B de reforma electoral impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, luego de una reunión celebrada en la sede de la Secretaría de Gobernación, en la que también participaron los coordinadores parlamentarios de las tres fuerzas políticas en el Congreso de la Unión.
El encuentro sirvió para cerrar filas en torno a la iniciativa que la mandataria federal presentó esta semana tras el rechazo de la reforma electoral original en la Cámara de Diputados. De acuerdo con los dirigentes partidistas, el nuevo proyecto busca recuperar la esencia de la propuesta inicial, particularmente en lo relacionado con la reducción de costos en las instituciones políticas y el fortalecimiento de los mecanismos de participación ciudadana.
Entre los principales puntos del plan se encuentra la disminución del gasto de los Congresos estatales, la reducción del número de regidores en los ayuntamientos y modificaciones a las reglas de consulta popular para que puedan incluir temas de carácter electoral. También se contempla ajustar el procedimiento de revocación de mandato para que pueda realizarse en el tercer o cuarto año de gobierno, con el propósito de ampliar las herramientas de evaluación ciudadana sobre los gobernantes.
El coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, afirmó que el acuerdo alcanzado dentro de la coalición representa un acierto político y demuestra que el diálogo entre las fuerzas que integran el bloque mayoritario permite avanzar en reformas de fondo. Señaló que el respaldo conjunto refleja la intención de continuar con el proceso de transformación política que vive el país y de privilegiar el interés nacional por encima de diferencias internas.
Por su parte, la dirigente nacional del Partido Verde, Karen Castrejón, aseguró que la propuesta permitirá contar con instituciones más eficientes y menos costosas para el erario público, al tiempo que ampliará las posibilidades de consulta directa a la ciudadanía en temas relevantes para la vida democrática del país.
En la misma línea se pronunció el senador Manuel Velasco, quien destacó que el plan contempla ajustes importantes en la integración de los cabildos municipales y en los procedimientos para la realización de consultas populares, aspectos que —dijo— contribuirán a fortalecer el sistema democrático.
El dirigente nacional del PT, Alberto Anaya, subrayó que su partido respalda la iniciativa porque, a su juicio, mantiene intactos los avances democráticos logrados en reformas electorales anteriores, particularmente las que permitieron consolidar la pluralidad política en el país. Además, sostuvo que en el actual contexto político es necesario que las fuerzas que respaldan al gobierno federal mantengan unidad frente a los retos internos y externos.
Al término del encuentro, Monreal adelantó que la propuesta que será discutida en el Congreso no tendrá modificaciones sustanciales respecto al contenido presentado por la presidenta. De esta forma, las dirigencias partidistas anticiparon que el Plan B de reforma electoral entrará en una fase de debate legislativo en los próximos días

