Durante un encuentro en el Palacio de Convenciones de La Habana, el presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez recibió a los integrantes del Convoy Nuestra América, destacando su presencia como un acto de solidaridad y compromiso con el pueblo cubano.
El mandatario subrayó que este respaldo no solo representa un gesto hacia la isla, sino también hacia las luchas de otros pueblos que enfrentan condiciones de injusticia en el mundo. En su mensaje, insistió en que la causa cubana forma parte de una defensa más amplia frente a políticas hegemónicas y escenarios donde, afirmó, se intenta imponer una sola visión global.
Durante su intervención, Díaz-Canel reiteró que el bloqueo económico impuesto a Cuba continúa impactando la vida cotidiana de la población, limitando el acceso a recursos esenciales y condicionando el desarrollo del país. En ese sentido, defendió el modelo social cubano al señalar que, pese a las dificultades, la isla ha sostenido servicios como la educación y la salud de manera gratuita, así como el acceso a la cultura y el deporte.
El presidente también destacó la labor internacionalista de Cuba, particularmente en el envío de brigadas médicas y programas de alfabetización en distintos países. Cuestionó las narrativas que califican a la isla como una amenaza, al contrastarlas con las acciones de cooperación que, aseguró, han beneficiado a comunidades en diversas regiones del mundo.
La jornada reunió a representantes de más de 30 países, entre legisladores, activistas, organizaciones sociales y jóvenes, quienes coincidieron en la necesidad de fortalecer los lazos de solidaridad con Cuba. Voces provenientes de América Latina, Europa y Estados Unidos expresaron su respaldo al pueblo cubano y denunciaron las afectaciones derivadas de las medidas económicas impuestas desde el exterior.
El convoy, integrado por cientos de participantes, ha logrado movilizar ayuda humanitaria que incluye alimentos, medicinas, insumos médicos y equipos para generación de energía. Además, diversas organizaciones han impulsado campañas para recolectar fondos destinados a proyectos como la instalación de paneles solares y sistemas de apoyo comunitario.
Díaz-Canel agradeció el respaldo internacional y afirmó que este tipo de iniciativas demuestran que Cuba no está aislada. Señaló que la solidaridad entre pueblos continúa siendo un elemento clave para enfrentar las adversidades y construir alternativas basadas en la cooperación.
El encuentro dejó ver que, más allá de las diferencias políticas, existe una red activa de apoyo que reconoce en Cuba un símbolo de resistencia y un referente en la defensa de la soberanía. Para sus aliados, la isla representa no solo una nación que enfrenta dificultades, sino también un proyecto social que continúa generando respaldo en distintos puntos del mundo.

