Después de 66 años de publicar algunas de las voces fundamentales de la literatura y el pensamiento mexicano, Ediciones Era detendrá sus operaciones. La histórica editorial independiente informó que la transformación del mercado del libro y el desplome de sus ventas hicieron imposible mantener una estructura que sobrevivió durante décadas gracias a sus lectores y a una extensa red de librerías.
En una carta dirigida a clientes y amigos, la editorial explicó que durante los últimos seis años buscó distintas alternativas para mantenerse activa. Sin embargo, los ingresos necesarios dejaron de llegar y las ventas se redujeron hasta representar apenas 25 por ciento de los niveles registrados antes de la pandemia.
La desaparición de buena parte de la red de librerías que anteriormente garantizaba su subsistencia agravó el problema. A ello se sumaron las deudas contraídas durante la emergencia sanitaria, algunas de las cuales pudieron ser cubiertas, aunque otras continuaron creciendo.
La situación llevó incluso a la venta de la histórica casa de Era ubicada en la colonia Roma. Los recursos obtenidos permitirán realizar algunos pagos y comenzar el cierre de operaciones antes de que las obligaciones económicas se vuelvan impagables.
Fundada en 1960 por Vicente Rojo, José Azorín y los hermanos Neus, Jordi y Quico Espresate, Ediciones Era construyó uno de los catálogos más importantes de la cultura mexicana contemporánea.
Por sus páginas pasaron autores como José Emilio Pacheco, José Revueltas, Carlos Monsiváis y Elena Poniatowska, además de numerosas figuras que convirtieron al sello en referencia de la literatura, el ensayo y el pensamiento crítico en México.
La editorial, dirigida durante décadas por el poeta y editor Marcelo Uribe, comenzará ahora a cerrar cuentas con librerías y puntos de venta. Sus representantes contactarán a cada establecimiento para completar el proceso.
En su despedida, Era agradeció a quienes durante décadas dieron espacio a sus libros, autores y temas. El cierre trasciende así la desaparición de una empresa editorial. También refleja las dificultades que enfrenta la edición independiente en un mercado donde vender libros ya no alcanza, en algunos casos, para mantener con vida incluso a sellos que forman parte de la historia cultural de México.

