Si has escrito alguna broma contra Trump, compartido un meme para burlarte de la cultura estadounidense o un simple comentario que pueda ser tomado como malo por las autoridades estadounidenses, podrías tener problemas. La revisión de la actividad en redes sociales continúa ampliándose entre quienes solicitan determinadas visas para ingresar a Estados Unidos.
A partir de este mes, el Departamento de Estado extendió este procedimiento a solicitantes de las visas TN, destinadas al trabajo temporal de profesionales mexicanos y canadienses; TD, para determinados dependientes de titulares de una TN; e I, utilizada por periodistas y otros trabajadores de medios extranjeros que viajan temporalmente a Estados Unidos por motivos profesionales.
La Embajada estadounidense en México pidió a quienes tramiten alguna de estas categorías mantener públicas sus cuentas desde el día de la entrevista hasta recibir la visa. Además, deberán incluir en el formulario DS-160 los nombres de usuario o direcciones de las redes sociales utilizadas durante los últimos cinco años.
La medida adquiere especial relevancia para periodistas, reporteros, camarógrafos, editores y personal de producción, pues todos ellos pueden requerir una visa I para realizar actividades profesionales dentro de Estados Unidos. También alcanza a profesionistas mexicanos que utilizan la categoría TN contemplada en el T-MEC.
La revisión digital, sin embargo, ya había comenzado a extenderse meses atrás. Desde finales de marzo de 2026, la representación estadounidense informó de controles sobre la presencia en internet de solicitantes de visas F para estudiantes académicos, M para estudios vocacionales y J para participantes en programas de intercambio.
El procedimiento comprende además otras categorías, entre ellas A-3, C-3, G-5, H-3 y H-4, así como determinados dependientes y solicitantes de visas K, Q, R, S, T y U.
La recomendación oficial incluye no realizar planes de viaje hasta contar físicamente con la visa. Con la ampliación de estos controles, aquello que una persona publicó años atrás puede convertirse ahora en parte del material disponible para las autoridades consulares durante la evaluación de su solicitud.

