El peso mexicano volvió a colocarse en el centro de la atención financiera al avanzar por cuarto día consecutivo frente al dólar y alcanzar uno de sus niveles más sólidos de los últimos 18 meses. En operaciones al mayoreo, la moneda nacional se apreció alrededor de 0.7 por ciento y se ubicó cerca de los 17.65 pesos por dólar, una cotización no vista desde julio de 2024, de acuerdo con registros del mercado.
La fortaleza del peso se ha sostenido a pesar de los embates del presidente Donald Trump contra el T-MEC y de las publicaciones de medios de derecha en Estados Unidos que insisten en promover una incursión militar de ese país en territorio mexicano.
Especialistas coinciden en que este fortalecimiento responde principalmente a la debilidad global del dólar, al atractivo diferencial de tasas de interés que ofrece México y al repunte en los precios de metales como la plata. A ello se sumó un entorno de mayor confianza tras declaraciones de la presidenta Claudia Sheinbaum en favor de mantener la autonomía del Instituto Nacional Electoral, lo que fue bien recibido por los mercados.
Durante la jornada, el peso mexicano se posicionó como la divisa con mayores ganancias, seguido del peso argentino y el real brasileño, reflejando un renovado apetito por monedas de economías emergentes. Sin embargo, algunos analistas advierten que el tipo de cambio podría estar sobrevaluado y anticipan episodios de volatilidad en los próximos meses, especialmente ante la incertidumbre internacional y la futura revisión del T-MEC.
En ventanillas bancarias, el dólar se ofreció alrededor de los 18.27 pesos, mientras el mercado mantiene la expectativa de ajustes conforme avance el año.

