La doble nacionalidad quedará fuera de los requisitos permitidos para quienes pretendan disputar la Presidencia de México, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, a partir de la entrada en vigor de la reforma constitucional correspondiente.
La presidenta Claudia Sheinbaum firmó este miércoles el decreto que establece esta nueva condición para quienes aspiren a ocupar alguno de esos cargos de elección popular.
La firma se realizó durante la conferencia presidencial en Palacio Nacional, luego de concluir el proceso legislativo necesario para modificar la Constitución.
La iniciativa presidencial fue aprobada previamente por la Cámara de Diputados y el Senado de la República y posteriormente recibió el respaldo de 22 congresos estatales, con lo que reunió los requisitos para su promulgación.
El decreto será publicado en la edición vespertina del Diario Oficial de la Federación y la reforma comenzará a aplicarse para los procesos electorales de 2028.
Quedará pendiente definir mediante las leyes secundarias el procedimiento que deberán seguir las personas con doble nacionalidad interesadas en competir por alguno de estos cargos.
El proceso contemplará la renuncia a la otra nacionalidad antes del registro de la candidatura. El trámite no se limitará a gestiones ante la Secretaría de Relaciones Exteriores, pues también deberán cumplirse los procedimientos correspondientes ante autoridades mexicanas y del país cuya nacionalidad se pretende abandonar.
Con la reforma, quienes busquen llegar a la Presidencia, gobernar alguna entidad o encabezar el Gobierno de la Ciudad de México tendrán que acreditar el cumplimiento de este requisito antes de presentarse formalmente ante las autoridades electorales.

