La poeta mexicana María Rivera generó polémica este viernes tras publicar un pronunciamiento crítico sobre las bases y procedimientos del Premio Nacional de Poesía Aguascalientes, uno de los galardones literarios más importantes del país. En su posicionamiento, la autora cuestionó un documento que, aseguró, se hace firmar a quienes concursan por el premio, al considerar que incurre en prácticas ilegales y violatorias de derechos constitucionales.
Rivera afirmó que el contenido de dicho documento constituye “una aberración” y “una abierta ilegalidad”, al obligar a las y los participantes a comprometerse por escrito a un determinado “buen comportamiento”. En ese sentido, subrayó que “los premios literarios son eso: literarios, no de buen comportamiento ciudadano”, y sostuvo que ninguna instancia cultural tiene atribuciones para juzgar o sancionar conductas fuera del ámbito estrictamente legal.

La poeta señaló directamente a la Coordinación Nacional de Literatura (CNL) y a la Secretaría de Cultura, al cuestionar cuál de las dos dependencias es responsable de dicha exigencia. “La CNL no es una autoridad judicial”, recalcó, y añadió que no existe en México “un delito por decir algo a alguien que no es una autoridad judicial”, por lo que retirar un premio “a contentillo” o condicionar su permanencia resulta, a su juicio, inadmisible.
En su pronunciamiento, Rivera sostuvo que en el país existe un entramado judicial encargado de juzgar posibles infracciones mediante el debido proceso, y enfatizó que “solo las autoridades judiciales pueden juzgarnos, no autoridades culturales”. Afirmó además que este tipo de prácticas se asemejan a “juicios de sanidad moral”, algo que —dijo— no debería tener cabida en un Estado democrático.
La autora también advirtió que quienes han firmado dicho documento “han abusado de sus derechos constitucionales” y calificó el mecanismo como “una forma de autoritarismo gubernamental bastante chabacano”, susceptible de ser impugnado legalmente. “La Secretaría de Cultura no puede obligarlos a comprometerse, por escrito, a comportarse según sus valores”, expresó, al considerar que se trata de una exigencia desproporcionada.
Rivera fue más allá al señalar que esta condición implica que una persona galardonada tendría que conducirse “el resto de su vida según los valores del gobierno, o le retiran el premio”, una situación que calificó como escandalosa y que comparó con prácticas ocurridas en regímenes autoritarios. “Solo en Cuba han pasado estas cosas con los poetas”, escribió, y concluyó: “No entiendo cómo esto no es un escándalo”.
Finalmente, la poeta llamó a quienes aspiran al Premio Aguascalientes a promover un recurso legal contra las autoridades culturales involucradas, al considerar que el galardón ha sido “degradado hasta la ignominia”. Cerró su posicionamiento con una dura crítica: “Qué vergüenza quienes se han prestado a firmar esto”.
María Rivera (Ciudad de México, 1971) es una poeta y promotora cultural con una amplia trayectoria. Fue ganadora del Premio Nacional de Poesía Aguascalientes en 2005 por Hay batallas y del Premio Nacional de Poesía Joven Elías Nandino en 2000. Es miembro activa del Sistema Nacional de Creadores de Arte, y su obra ha sido traducida y reconocida tanto en México como en el extranjero.

