El procurador general interino de Estados Unidos, Todd Blanche, informó del encausamiento de cinco presuntos líderes del CJNG, quienes enfrentarán cargos relacionados con narcotráfico y tráfico de armas. Estos se suman a otros tres dirigentes ya acusados previamente, entre ellos Juan Carlos Valencia González, identificado por las autoridades estadounidenses como uno de los principales responsables de la organización criminal.
De acuerdo con medios estadounidenses, el Departamento de Estado también incrementó las recompensas por información que conduzca a la captura de ocho integrantes y colaboradores del grupo. La cifra supera los 100 millones de dólares, incluyendo una recompensa de 25 millones por Valencia González y otra de 2 millones por Griselda Margarita Arredondo Pinzón.
Como parte de la ofensiva, Estados Unidos revocó visas a 65 personas identificadas como familiares o socios de integrantes del CJNG, en un intento por ampliar la presión sobre la estructura financiera y de apoyo de la organización.
Las autoridades estadounidenses reiteraron que el CJNG, catalogado como organización terrorista extranjera, es responsable de miles de muertes vinculadas al tráfico de drogas, particularmente por la distribución de fentanilo. Blanche aseguró que el gobierno utilizará «todas las herramientas disponibles» para llevar ante la justicia a los responsables, independientemente del país donde se encuentren.
El administrador de la DEA, Terry Cole, sostuvo que el cártel mantiene su poder mediante la violencia y la corrupción en México, e incluso afirmó que cuenta con protección de funcionarios públicos que facilitan operaciones de narcotráfico y lavado de dinero. También advirtió que la ofensiva no solo estará dirigida contra los líderes criminales, sino contra cualquier persona que colabore con la organización.

