El cielo pronto ofrecerá un espectáculo cósmico que solo se repetirá dentro de cinco años: una luna de sangre iluminará la noche con un rojo profundo, transformando la Luna en un faro distante sobre la Tierra.
De acuerdo con una publicación de la NASA, el evento tendrá lugar el martes 3 de marzo, y será visible principalmente desde Norteamérica, Centroamérica y la parte occidental de Sudamérica. Australia y el este de Asia podrán admirarlo en la noche, mientras que algunas regiones de África, Europa y Sudamérica solo percibirán fragmentos.
Los eclipses lunares son un ballet celestial donde el Sol, la Tierra y la Luna se alinean con precisión milimétrica. En este caso, la Tierra proyectará su sombra completa sobre la Luna llena, filtrando la luz a través de nuestra atmósfera y bañando la superficie lunar de tonos rojizos, de ahí el nombre poético de “luna de sangre”.
Este eclipse total sigue apenas dos semanas después de un eclipse solar de “anillo de fuego” que deslumbró hemisferios y hasta a los pingüinos de la Antártida. A diferencia de los eclipses solares, que requieren protección ocular especial, este fenómeno lunar puede observarse sin ningún equipo, siempre que el cielo esté despejado.
El espectáculo durará varias horas, con la fase total extendiéndose aproximadamente una hora, ofreciendo tiempo suficiente para contemplar la danza de la Luna y la Tierra.
Para los observadores, esta es una oportunidad única de conectarse con los movimientos del cosmos, recordando que, más allá de nuestras ciudades, planetas y lunas se alinean en una coreografía milenaria que no espera a nadie.

