En un escenario de alta presión financiera, TV Azteca informó que sus accionistas aprobaron iniciar un concurso mercantil voluntario para reorganizar su estructura corporativa, operativa y financiera. La televisora, integrante de Grupo Salinas, busca con ello ordenar sus pasivos y negociar con acreedores en medio de litigios y adeudos relevantes.
De acuerdo con su comunicado oficial, la industria de la televisión a nivel global ha enfrentado transformaciones profundas por la evolución del mercado publicitario y la irrupción del ecosistema digital. A este entorno, señaló la empresa, se sumaron presiones y retos específicos en los últimos años.
Entre ellos destacó el desembolso de más de 3 mil 800 millones de pesos por el pago de licencias en 2018; el impacto negativo de la pandemia de COVID-19, que afectó ventas e inversión publicitaria; y un proceso iniciado en 2021 para reorganizar compromisos financieros, incluida una compleja negociación sobre su deuda en moneda extranjera.


La compañía mantiene un litigio en tribunales de Nueva York por bonos emitidos en 2017 por 400 millones de dólares, cuyo pago fue suspendido en 2020. Actualmente, acreedores reclaman cerca de 600 millones de dólares.
A lo anterior se suma el pago de impuestos al Servicio de Administración Tributaria (SAT) realizado en enero. Aunque Grupo Salinas informó que el adeudo quedó cubierto, la Secretaría de Hacienda precisó que el acuerdo contempla 19 pagos mensuales por un monto superior a 32 mil millones de pesos. Previamente, la Suprema Corte de Justicia de la Nación desechó recursos con los que el grupo buscaba seguir impugnando créditos fiscales.
Con el concurso mercantil, TV Azteca pretende estabilizar su situación financiera en un entorno adverso y redefinir su estrategia ante los cambios estructurales del sector.

