El Covid avanzaba con furia. En las noticias por televisión (local y nacional) pasaban imágenes de personas agonizando en los asientos traseros de vehículos y a las afueras de clínicas y hospitales.
Políticos, famosos, gente de todos los estratos morían por igual. Si te contagiabas, te aislaban y, si resistías quince días, significaba que ya chingaste… Y si te entubaban: ¡adiós, Nicanor!
Me entró un poco de miedo y pensé llamarle, por WhatsApp, a la vecina para decirle que era peligroso vernos; aunque ella estuviera en su azotea y yo en mi patio.
Lo que más temía era contagiarme y echar a la basura todos los esfuerzos y sacrificios que mi esposa hacía para que yo no fuera encontrado por el virus.
“Te estás portando mal, Miguel Ángel”… me sonaba, a cada rato, en mi cabezota.
De manera que empecé a regar mis árboles frutales y a estirar las piernas en la madrugada, para no encontrarme con mi vecina.
Y ella fue la que se volvió a comunicar conmigo por WhatsApp. (Teníamos más de una semana sin hablarnos ni vernos en el patio).
—Hola, vecinito… ¿Qué ha hecho?
…Nada nuevo… Revisando manuscritos, oyendo música, viendo series y entreteniéndome en el Facebook con mis amigas y amigos.
…Sí, lo he visto muy activo en el Face.
…¿Qué más puede hacer uno que se la pasa aislado?
—Yo he andado muy ocupada con mi sobrina y sus clases por Zoom… Ayudándole con sus tareas e ideando cosas para no aburrirnos… ¡Ah!, y por cierto, ya terminé su “Obra Reunida”… Me di cuenta de que su poesía va evolucionando; sus primeros poemas son más serios y, al avanzar en la lectura, sus poemas se vuelven más desenfadados, irónicos, alegres y eróticos… El poema dedicado al clítoris está genial y los que dedica a los calzones de mujer me tenían atacada de la risa… ¿Quién carajos le dedica poemas a los calzones de mujer?
…Me halaga que los haya disfrutado.
…Usted sí que es un señor escritor… y no “cualquier hijo de vecino”. Nunca pensé en conocer a un escritor, ser su vecina ¡y su amiga!
…No eche tantas flores, que me la voy a creer.
…Eso es lo que me tiene sorprendida… Que no es nada mamoncillo y no se las da de intelectual.
—Será porque siempre supe lo que iba a hacer en mi vida… Desde que era un chamaco de secundaria les decía a mis compas: “yo seré escritor y voy a viajar mucho”… Y mis planes se cumplieron.
—Miguel Ángel, espero que no se moleste… pero no ha sacado otra novela u otro libro de poemas desde hace años. ¿Se puede saber por qué?
—No le podría decir. Quizá es por mi trabajo; tengo que estar leyendo novelas y novelas que buscan ser publicadas… No tengo tiempo para ponerme a escribir… Tengo apuntes nada más.
—Otros escritores publican dos libros o cuadernillos por año, o se les queman las habas y publican donde sea.
…Publicar un libro es cosa seria… y cada escritor tiene su ritmo y visión… Más en estos tiempos, que publicar un libro, de cierto modo, es algo fácil… Ahora un chingo de escritores hasta se autopublican o ponen una lana para conseguir un sello editorial… Hay editoriales independientes y de poca monta pa’ aventar pa’rriba.
—¿Y eso es malo?
…Sí y no. Depende de muchas variables, como el tiraje y la distribución, y no es lo mismo que te publiquen a que tú te autopubliques… Eso ha provocado, hoy en día, que se publiquen muchos libros basura; aunque a veces aparecen verdaderas joyitas… Yo soy de la idea de que, si escribes un libro y se publica, te deben pagar derechos de autor y regalías… Por eso lo más sano es mandar tu libro a varias editoriales (chicas, independientes o comerciales) y que ellas se arriesguen a publicarlo, sin que a ti te cueste nada… Cambiemos de tema. ¿Qué más ha hecho?
…También yo me la paso subiendo fotos, pero en mi Instagram.
…Sí las veo… Se saca y publica fotos chidas.
…¿No se le hace que soy muy vanidosa y hueca?
…Para nada… La que es linda es linda… y sus fotos y selfis ni necesitan texto… Acuérdese de que una imagen dice más que mil palabras.
…Por eso lo quiero, vecinito… Siempre me da por mi lado… Oiga, ¿y cuándo nos vemos en el patio?, ¿tengo ganas de verlo?… (de lejitos).
…De eso quiero hablarle.

